Barceló afronta 2026 con el objetivo de mantener su ritmo de expansión y volver a registrar cifras récord de actividad apoyándose en una inversión de 500 millones de euros, una sólida posición financiera y una estrategia centrada en la mejora de activos y el crecimiento corporativo.
El segundo grupo hotelero nacido en España por número de camas considera que el incremento de precios seguirá compensando la ralentización en la llegada de turistas, en un contexto marcado por la incertidumbre geopolítica y las dificultades en la conectividad aérea internacional.
La compañía destaca que su principal ventaja competitiva sigue siendo su fortaleza financiera.
¿Cuál es el plan de inversión de Barceló?
La ausencia de deuda y una posición de caja sólida le permiten destinar alrededor de 500 millones de euros anuales a adquisiciones y reformas, una cifra que volverá a repetir este ejercicio.
Ese músculo inversor ha servido para reforzar su crecimiento inorgánico durante los últimos meses.
En agosto de 2025 completó la compra del 80% de Rusticae, plataforma especializada en alojamientos rurales con presencia en España, Portugal y Marruecos.
Más recientemente, confirmó la adquisición del 100% de Atrápalo, una de las principales plataformas de viajes y ocio del mercado ibérico y latinoamericano.
En paralelo, Barceló mantiene unas perspectivas positivas para la temporada alta. Las previsiones apuntan a una ocupación del 92% en Baleares durante el verano y del 87% en Canarias.
Según explicó Raúl González, consejero delegado de la división hotelera para Europa, Oriente Medio y África, las mejoras en rentabilidad llegan principalmente por la vía de los precios.
“Los márgenes de mejora están al límite y eso está siendo compensado con subidas de precios gracias a las millonarias inversiones que hemos hecho para renovar nuestros hoteles”, señaló.
¿Cuál es el balance financiero de Barceló?
Para 2026, la compañía prevé una subida aproximada del 1% en la ocupación de sus hoteles en España y un incremento del 5% en precios.
El grupo cerró el pasado ejercicio con ingresos de 7.867 millones de euros, un 4% más que el año anterior.
El resultado bruto de explotación (Ebitda) alcanzó los 676,7 millones de euros, mientras que el beneficio neto creció también un 4%, hasta 313,4 millones de euros.
Pese a este contexto favorable, Barceló reconoce que el sector turístico afronta una moderación en su ritmo de crecimiento.
Las previsiones que maneja apuntan a un aumento del 2% en las llegadas de turistas y del 4% en el gasto, impulsado principalmente por la inflación.
La estrategia del grupo pasa por mantener la inversión como principal palanca para sostener el crecimiento y mejorar la rentabilidad.

Grupo Barceló