La escalada del mercado inmobiliario español no da señales de agotamiento.
Tras un 2025 marcado por fuertes incrementos de precios, BBVA Research estima que la vivienda volverá a encarecerse un 12% en 2026, prolongando una tendencia que sigue dificultando el acceso a la compra para miles de hogares.
La previsión, incluida en el informe Situación España presentado este miércoles, anticipa que el mercado mantendrá una elevada tensión durante los próximos dos años.
Aunque el ritmo de crecimiento se moderará posteriormente, los expertos del banco calculan que los precios todavía avanzarán un 5,7% en 2027.
Detrás de esta evolución continúa situándose un desequilibrio persistente entre oferta y demanda.
La creación de nuevos hogares seguirá creciendo a un ritmo superior al de la construcción de vivienda disponible, especialmente en las zonas donde la presión residencial es más intensa.
¿Cuáles son las proyecciones de BBVA?
Según BBVA Research, alrededor de 205.000 nuevos hogares se constituirán durante el próximo año, impulsados por factores demográficos, sociales y por el incremento de la renta disponible.
Sin embargo, gran parte de esta demanda se concentrará en mercados donde la oferta sigue siendo insuficiente.
La respuesta del sector promotor tampoco será inmediata.
Aunque el banco prevé un aumento del 12,4% en la inversión en construcción residencial durante los próximos dos años, considera que ese incremento afectará de forma limitada a los precios en el corto plazo.
Rafael Doménech, responsable de Análisis Económico de BBVA Research, explica que la moderación prevista para 2027 estará vinculada tanto al incremento de la oferta como a una demanda más contenida por los elevados precios.
Aun así, advierte que “el precio seguirá siendo superior a la subida de los salarios”.
Política sobre vivienda
El informe también analiza el impacto de las políticas públicas destinadas a aliviar la crisis habitacional.
Sobre el Plan de Vivienda 2026-2030 impulsado por el Gobierno, BBVA supone “un avance relevante para afrontar los problemas de acceso a la vivienda en España”, aunque cree que su capacidad de transformación es limitada sin reformas adicionales.
Los analistas destacan que el presupuesto previsto permitiría incrementar el parque residencial en unas 33.000 viviendas, una cifra que consideran insuficiente para corregir los problemas estructurales del mercado.