Caixa Enginyers alcanzó un beneficio neto récord de 26,5 millones de euros, un 11% más que el año anterior, consolidando su modelo cooperativo en plena volatilidad económica y geopolítica.
El crecimiento también se reflejó en su base social. La banca cooperativa superó los 220.000 socios, con un incremento del 1,7%, manteniendo una tendencia sostenida en la última década.
Este avance, según su presidente Félix Masjuan, va ligado al reconocimiento como la entidad con mayor calidad de servicio en España en 2025.
A nivel de actividad, el volumen de negocio creció un 8%, hasta los 9.269 millones de euros, mientras que los recursos gestionados por los socios aumentaron un 8,7%, alcanzando los 6.722 millones.
Destaca especialmente el impulso de los productos fuera de balance, que avanzaron un 15,7%, reflejando el cambio en las preferencias de ahorro.
Sin embargo, el contexto de tipos de interés a la baja dejó su huella. El margen de interés cayó un 2,76%, hasta los 74,1 millones, obligando a la entidad a reforzar la contención de costes y optimizar su operativa.
Aun así, el margen bruto se mantuvo prácticamente estable, evidenciando la resiliencia del modelo.
Las proyecciones de Caixa Enginyers
El director general, Juanjo Llopis, ha subrayado que estos resultados llegan en un ejercicio marcado por “la incertidumbre geopolítica, la política comercial de la administración Trump y el conflicto en Irán”, factores que seguirán condicionando la evolución del sector financiero.
De cara a 2026, la entidad se marca nuevos objetivos: alcanzar los 10.000 millones de volumen de negocio y llegar a los 230.000 socios, metas que dependerán del comportamiento del entorno económico global.
Más allá de las cifras, Caixa Enginyers mantiene su apuesta por la proximidad y el impacto social. A través de su servicio CEApropa, ha llevado servicios financieros a municipios sin oficinas, mientras que ha destinado más de 810.000 euros a iniciativas sociales y formativas, beneficiando a miles de personas.

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