Larry Fink, primer ejecutivo de BlackRock, ha visto cómo el mayor fondo de inversión del mundo se fortalece en Naturgy tras movimientos recientes en el mercado de acciones, desvela Expansión. Según registros de la CNMV, BlackRock controla ahora más del 12% de la compañía energética, justo en un momento en que se debe reconfigurar el consejo de administración.
El incremento de la participación se produce tras la venta de un 7,1% del capital por parte de Global Infrastructure Partners (GIP), firma propiedad de BlackRock desde hace un año. La colocación exprés, coordinada por JPMorgan, se ejecutó entre miércoles y jueves de la semana pasada.
Antes de la venta, la participación conjunta de BlackRock y GIP en Naturgy alcanzaba el 18,831%, de los cuales 18,521% correspondían a GIP. Tras la operación, y pese a que GIP redujo su participación al 11,422%, BlackRock informó a la CNMV que su participación total asciende al 12,626%, reflejando un refuerzo directo por parte del fondo.
Parte de estas acciones se mantienen mediante derivados, préstamo de acciones y contratos a futuro (CFD), instrumentos financieros complejos que permiten a BlackRock consolidar su posición en la Bolsa española. Actualmente, BlackRock es el mayor inversor privado del país, con cerca de 50.000 millones de euros invertidos en acciones cotizadas.
Infinitos vehículos financieros
El fondo opera mediante infinitos vehículos financieros, desde fondos indexados hasta estrategias de corto plazo, y a menudo actúa como prestamista de acciones a inversores short-sellers. Esta práctica ha generado su presencia en los registros de posiciones cortas de compañías como Solaria, Acciona, Enagás, Redeia y Telefónica.
Sin embargo, el caso de Naturgy es particular. Tras asumir el control de GIP, BlackRock se comprometió con el Gobierno español a mantener las condiciones de GIP, incluyendo prudencia en dividendos y la permanencia en el consejo de administración. Con el nuevo reparto de consejeros, cada uno representaría teóricamente alrededor del 6% del capital, haciendo que cualquier décima porcentual de participación sea clave para la influencia en decisiones estratégicas.
Con esta maniobra, BlackRock no solo refuerza su posición financiera, sino que amplía su peso político dentro de Naturgy, consolidándose como un actor decisivo en el futuro de la compañía energética.

















