España está viviendo un momento potente a nivel emprendedor. Según el INE, en marzo se crearon 14.307 nuevas empresas, lo que supone un subidón del 35% respecto al mismo mes de 2025. ¿La clave? Es la mejor cifra en cualquier mes desde marzo de 2007, es decir, en casi dos décadas.
El dato no es menor. En un contexto donde muchas veces se habla de incertidumbre económica, este crecimiento apunta justo en la dirección contraria: más iniciativa empresarial y más movimiento en el tejido productivo.
Estabilización económica
Este repunte puede explicarse por varios factores. Por un lado, una cierta estabilización económica tras años marcados por volatilidad. Por otro, el empuje de sectores emergentes y el crecimiento de modelos de negocio más ágiles, especialmente en digital y servicios.
Además, la creación de empresas suele ser un indicador adelantado de actividad económica. Es decir, cuando se montan más sociedades, normalmente hay expectativas positivas sobre consumo, inversión y crecimiento.
Eso sí, montar empresas es solo la primera parte del partido. El reto real viene después: consolidarlas, hacerlas rentables y que sobrevivan a los primeros años, donde muchas se quedan por el camino.
Aun así, el dato de marzo deja una lectura clara: hay más gente dispuesta a emprender y asumir riesgo. Y eso, a nivel macro, es una señal bastante potente.
España firma su mejor mes en creación de empresas en 19 años, con un crecimiento que refleja dinamismo y confianza en el futuro económico. Ahora toca ver si esta tendencia se mantiene en los próximos meses.