Telefónica Brasil ha dado un nuevo paso en su estrategia de control de infraestructura al hacerse con el 100% de FiBrasil, el operador mayorista de fibra óptica creado para desplegar redes y alquilarlas a terceros.
La operación, valorada en 458,7 millones de reales —unos 70,6 millones de euros—, supone la adquisición del 24,99% que todavía permanecía en manos de Telefónica Infra.
Con este movimiento, la filial brasileña culmina un proceso de reorganización accionarial iniciado el pasado año y refuerza su capacidad de gestión directa sobre uno de los activos considerados estratégicos para el crecimiento de la fibra en el mercado brasileño.
La compra se realizó mediante un pago único al contado en la fecha de firma del contrato, según la información remitida a la Bolsa de São Paulo.
La operación estuvo precedida por una valoración independiente para determinar el precio por acción y, de acuerdo con la compañía, no requerirá autorización del regulador de competencia brasileño ni de la agencia nacional de telecomunicaciones al tratarse de una reestructuración interna.
La integración total de FiBrasil consolida la apuesta de Telefónica Brasil por el control operativo de la red de fibra, en un momento en el que la conectividad fija gana peso dentro de la estrategia comercial de Vivo, la principal marca de la operadora en el país.
La adquisición completa además el movimiento iniciado en julio de 2025, cuando Telefónica Brasil compró al fondo canadiense CDPQ el 50% de FiBrasil por 850 millones de reales.
Aquella operación elevó su participación desde el 25,01% hasta el 75,01%, porcentaje que ahora asciende al control total de la compañía.
La estrategia de Telefónica
FiBrasil opera como un actor neutro de infraestructura y cuenta con una red desplegada en 151 ciudades de 22 estados brasileños, con 4,6 millones de hogares pasados.
Tras la integración, la red de fibra de Vivo alcanzará 30 millones de unidades inmobiliarias y empresas en 444 municipios, además de 7,2 millones de clientes conectados.
Brasil se mantiene como uno de los mercados prioritarios para Telefónica junto a España, Reino Unido y Alemania, especialmente en un contexto de crecimiento del negocio convergente.
El plan “Vivo Total”, que combina servicios móviles y fibra, suma ya 2,7 millones de clientes y registra un crecimiento interanual del 77%.
El fortalecimiento de la infraestructura llega además acompañado de una mejora financiera.
Vivo cerró el primer trimestre del año con un beneficio neto de 1.300 millones de reales, un 19,2% más, mientras que los ingresos crecieron un 7,4%, hasta 15.500 millones de reales.