British Telecom (BT) ha cerrado la primera mitad de su año fiscal con un beneficio neto de 651 millones de libras (740 millones de euros), lo que representa una caída del 13,77% respecto a los 755 millones de libras (858 millones de euros) obtenidos en el mismo periodo del año anterior.
Pese a este retroceso, la compañía mantiene sin cambios sus previsiones para el conjunto del ejercicio, según las cuentas presentadas este jueves.
La facturación del grupo británico entre abril y septiembre alcanzó los 9.810 millones de libras (11.149 millones de euros), un 3% menos que los 10.117 millones (11.498 millones de euros) registrados en la primera mitad del ejercicio anterior.
El resultado bruto de explotación (ebitda) ajustado se situó en 4.126 millones de libras (4.689 millones de euros), prácticamente en línea con el del año pasado (-0,14%).
Por su parte, los gastos de capital (capex) aumentaron un 7,66%, hasta 2.443 millones de libras (2.776 millones de euros), reflejando el esfuerzo inversor en infraestructuras digitales.
La deuda financiera neta de BT se elevó a 20.853 millones de libras (23.700 millones de euros) al cierre de septiembre, un 2,9% más que los 20.267 millones (23.034 millones de euros) registrados un año antes.
“BT está cumpliendo con su estrategia (…). Estamos construyendo la columna vertebral digital del Reino Unido y acelerando nuestra transformación”, afirmó la consejera delegada Allison Kirkby, quien subrayó que la compañía ha completado salidas estratégicas fuera del Reino Unido y continúa reestructurando su unidad internacional.
Las proyecciones de British Telecom
La directiva destacó que “la transformación de BT está dando resultados antes de lo previsto”, gracias a la modernización interna y al enfoque en su mercado doméstico, factores que están compensando la debilidad de sus negocios internacionales y el incremento de los costes laborales.
Para el ejercicio completo, BT mantiene sus previsiones de ingresos ajustados por 20.000 millones de libras (22.730 millones de euros) y un ebitda entre 8.200 y 8.300 millones de libras (entre 9.319 y 9.433 millones de euros).
Además, la empresa elevará el dividendo a cuenta un 2%, hasta 2,45 peniques por acción (0,0278 euros), reforzando su compromiso con los accionistas.

















