La Comisión Europea ha aprobado la adquisición de Warner Bros. Discovery por Paramount Skydance, una operación valorada en 110.000 millones de dólares (unos 96.400 millones de euros), aunque su autorización queda supeditada al cumplimiento de una serie de compromisos destinados a preservar la competencia en el mercado europeo de distribución cinematográfica.
Tras analizar el impacto de la fusión en distintos segmentos del sector audiovisual, Bruselas concluyó que la operación no plantea problemas relevantes en la producción de películas, donde seguirán compitiendo grandes estudios como Disney, NBC Universal o Sony. Sin embargo, sí detectó riesgos de una excesiva concentración en el negocio de la distribución cinematográfica en Europa.
La principal preocupación del Ejecutivo comunitario radicaba en la alianza de distribución que Paramount mantiene con Universal en varios países europeos a través de la sociedad conjunta United International Pictures (UIP). La incorporación del catálogo de Warner Bros. Discovery a esa estructura habría reforzado de forma significativa la posición de ambas compañías en el mercado.
Las condiciones
Para obtener el visto bueno de Bruselas, Paramount Skydance se ha comprometido a desprenderse de su participación en UIP en un plazo máximo de 13 meses desde el cierre de la operación. Además, durante los diez años siguientes, no podrá establecer acuerdos de codistribución con Universal en el Espacio Económico Europeo.
Las condiciones también impiden que la compañía traslade la distribución de las películas de Warner o de Paramount a operadores que distribuyan simultáneamente producciones de Universal o Disney, con el objetivo de evitar una concentración excesiva de catálogos bajo un mismo distribuidor.
Según la Comisión Europea, estos compromisos responden de forma satisfactoria a las preocupaciones detectadas durante la investigación y garantizan que la competencia en el mercado europeo de distribución cinematográfica se mantenga tras la integración. Después de someter las medidas a un proceso de consulta con el mercado, Bruselas concluyó que ya no existen obstáculos para autorizar la operación.
La aprobación supone un paso decisivo para culminar una de las mayores operaciones corporativas del sector del entretenimiento en los últimos años, en un contexto de consolidación entre los grandes grupos audiovisuales y de creciente competencia en el mercado global del streaming y los contenidos audiovisuales.