Bruselas planteó este martes que las recomendaciones de seguridad para redes 5G sean obligatorias, que afectan las valoraciones de Huawei y ZTE.
«Las amenazas de ciberseguridad no son simples retos técnicos, se trata de riesgos estratégicos para nuestra democracia, economía y estilo de vida», señaló Henna Virkkunen, vicepresidenta del Ejecutivo comunitario, al presentar la propuesta de reforma de la Ley de Ciberseguridad de la UE, que aún debe negociarse con los Veintisiete y el Parlamento Europeo.
Virkkunen defendió que el paquete es “un paso importante para asegurar la soberanía tecnológica europea y garantizar una seguridad mayor para todos”, ofreciendo recursos para proteger cadenas de suministro y combatir ciberataques.
La ley prevé la eliminación obligatoria de proveedores de alto riesgo en redes de telecomunicaciones móviles, basándose en los criterios del conjunto de herramientas de seguridad 5G ya desarrolladas.
Los ojos sobre Huawei y ZTE
Bruselas ya había identificado a Huawei y ZTE como compañías con “riesgos sustanciales más altos” que otros competidores en 2023 y respaldó la decisión de varios países europeos que las restringieron o excluyeron. Con la nueva normativa, los Estados tendrán tres años para cancelar contratos existentes con proveedores incluidos en la futura lista negra.
La propuesta también aborda la simplificación de normas regulatorias, la racionalización de la recopilación de datos sobre ransomware y la supervisión de entidades transfronterizas mediante ENISA, que dispondrá de más medios para apoyar a empresas y gobiernos en la prevención de ciberamenazas.
Además, Bruselas plantea reforzar el control de la seguridad de productos y servicios mediante la renovación del Marco Europeo de Certificación de Ciberseguridad (ECCF), con el objetivo de reducir los procesos de certificación a doce meses por defecto e incluir medidas de transparencia.

Bruselas