La Comisión Europea ha impuesto a Google multas por un total de 890 millones de euros por incumplir la Ley de Mercados Digitales (DMA), al considerar que favoreció sus propios servicios en los resultados de búsqueda y limitó la capacidad de los desarrolladores para ofrecer promociones fuera de Google Play.
Las sanciones se dividen en 460 millones de euros por las prácticas en el buscador y 430 millones por las restricciones impuestas en su tienda de aplicaciones.
Bruselas considera que ambas conductas vulneran las normas destinadas a garantizar una competencia más equilibrada en los mercados digitales.
¿Qué pasa con Google?
Se trata de las mayores sanciones impuestas a una única empresa bajo la DMA, superando las multas de 200 millones de euros a Meta y de 500 millones a Apple en 2025.
La investigación contra Google comenzó en 2024 y la normativa permite imponer sanciones de hasta el 10% de la facturación mundial de una compañía.
La Comisión ha advertido de que las multas podrían incrementarse si Google no adapta su comportamiento en un plazo de 60 días, mediante «pagos periódicos de penalización».
La comisaria europea de Competencia, Teresa Ribera, defendió la decisión al afirmar que «Los mejores productos deben triunfar por su calidad, no porque pertenezcan a la empresa que gestiona el buscador».
Por su parte, el director de asuntos globales de Google, Kent Walker, aseguró que la empresa se ve obligada a «eliminar funciones de búsqueda en tiempo real que los europeos aprecian» y a «desmantelar las medidas de seguridad de Google Play. Esto no es competencia leal».