Carlsberg sigue creciendo pese a un escenario internacional que no se lo está poniendo precisamente fácil al consumo. El grupo cervecero danés cerró el primer semestre de 2026 con un beneficio neto atribuido de 3.801 millones de coronas danesas, unos 508,4 millones de euros, lo que supone un 13% más que en el mismo periodo del año anterior.
Las cifras confirman el buen momento de una compañía que está consiguiendo crecer no solo a través de la cerveza tradicional, sino también mediante categorías que cada vez tienen más peso en su estrategia, como los refrescos, las cervezas premium y, especialmente, las alternativas sin alcohol.
Más ventas y más bebidas fuera de la cerveza tradicional
La facturación de Carlsberg alcanzó los 47.053 millones de coronas danesas, alrededor de 6.294 millones de euros, un 8,8% más que hace un año. Al mismo tiempo, los costes asociados a las ventas aumentaron un 4,8%, hasta los 25.630 millones de coronas.
El crecimiento también se trasladó a los volúmenes. Durante los seis primeros meses del año, Carlsberg produjo 52,2 millones de hectolitros de cerveza y otros 26,2 millones de hectolitros de refrescos y otras bebidas. En total, el grupo alcanzó los 78,4 millones de hectolitros, frente a los 71,7 millones registrados doce meses antes.
La propia compañía destaca especialmente la evolución de sus nuevas categorías. En términos orgánicos, los refrescos crecieron un 9% y las cervezas sin alcohol avanzaron un 11%, mientras que las marcas internacionales también mantuvieron un comportamiento positivo: Carlsberg creció un 6% y Tuborg, un 3%.
Asia pisa el acelerador
Por regiones, la fotografía es bastante desigual. Europa Occidental, el principal mercado del grupo por facturación, generó 26.174 millones de coronas danesas —unos 3.501 millones de euros— y se mantuvo prácticamente estable respecto al año anterior.
Muy diferente fue la evolución en Asia, donde los ingresos se dispararon un 38%, hasta alcanzar los 11.195 millones de coronas —cerca de 1.497 millones de euros—. La región que agrupa Europa Central y del Este e India también avanzó con fuerza, elevando su facturación un 8,6%, hasta los 9.677 millones de coronas.
En términos de volumen orgánico, esta última región fue precisamente la que más creció, con un avance del 6,2%, frente al 0,1% de Europa Occidental y la estabilidad registrada en Asia.
Sapporo y PepsiCo, dos alianzas para seguir creciendo
Durante el semestre, el grupo cerró una alianza con la japonesa Sapporo, un movimiento con el que busca reforzar su posición en el segmento de las cervezas premium. También anunció la ampliación de su colaboración con PepsiCo en los países nórdicos, los bálticos y Azerbaiyán.
El consejero delegado de Carlsberg, Jacob Aarup-Andersen, destacó precisamente el buen comportamiento del grupo en un contexto macroeconómico todavía incierto y puso el foco en el crecimiento conseguido en refrescos y bebidas sin alcohol.
Esta diversificación resulta especialmente relevante en un momento en el que los hábitos de consumo están cambiando. Las alternativas con menor graduación o directamente sin alcohol están ganando espacio en las grandes cerveceras, mientras los refrescos permiten a compañías como Carlsberg ampliar su presencia mucho más allá del negocio que históricamente ha definido a la marca.
Más beneficio y una deuda que empieza a bajar
La mejora también se nota en la rentabilidad. El beneficio operativo aumentó un 4,5%, hasta los 7.448 millones de coronas, mientras que el margen operativo mejoró 30 puntos básicos y alcanzó el 15,8%. El flujo de caja libre operativo, por su parte, avanzó hasta los 3.694 millones de coronas, frente a los 2.918 millones del primer semestre de 2025.
La deuda continúa siendo uno de los focos del grupo. La ratio de deuda financiera neta sobre EBITDA se redujo hasta 3 veces, aunque el objetivo de Carlsberg pasa por situarla en 2,5 veces. La compañía espera avanzar hacia esa meta gracias a la generación de caja, la emisión de bonos híbridos y los futuros ingresos procedentes de la inversión de Sapporo en su nueva empresa conjunta.
Carlsberg eleva el listón para 2026
Los resultados han llevado a la cervecera a mostrarse más optimista de cara al cierre del ejercicio. Carlsberg ha estrechado su previsión de crecimiento orgánico del beneficio operativo y espera ahora un avance de entre el 4% y el 6%, frente al rango anterior de entre el 2% y el 6%.
Carlsberg entra así en la segunda mitad de 2026 con más músculo y un negocio cada vez menos dependiente de la cerveza tradicional. Las bebidas sin alcohol, los refrescos y las alianzas con gigantes como Sapporo y PepsiCo empiezan a ganar protagonismo en una estrategia que busca ampliar mercados sin perder de vista la rentabilidad. Y si algo dejan claro sus resultados es que, por ahora, esa mezcla está funcionando.