Cirsa, la multinacional española del sector del juego, ha cerrado los nueve primeros meses del año con un beneficio neto de 73,9 millones de euros, lo que supone multiplicar por dos (+101,6%) las ganancias obtenidas en el mismo periodo de 2024, de 36,7 millones, según ha informado la compañía. Este sólido desempeño ha llevado a la empresa a mejorar sus previsiones de cierre para 2025, situando los ingresos entre 2.325 y 2.335 millones de euros.
Durante los primeros tres trimestres, los ingresos operativos netos alcanzaron 1.715,6 millones de euros, un incremento del 9,7% interanual, mientras que el Ebitda se situó en 548,5 millones, con un avance del 8%. Solo en el tercer trimestre, Cirsa registró unos ingresos de 560,2 millones, un 5,4% más, y un Ebitda de 182,8 millones, lo que supone un aumento del 5,7%.
Mejora su ratio de deuda
La compañía también ha logrado mejorar su ratio de deuda, que a cierre de septiembre se situaba en 2,6 veces, frente a las 3,2 veces de junio, con una deuda neta total de 1.929,2 millones, gracias a la salida a Bolsa en julio que aportó 373 millones y a la generación orgánica de flujo de caja. Además, mantiene su plan de reducción de gastos financieros, con un ahorro acumulado de unos 60 millones de euros anualizados.
En cuanto a perspectivas, Cirsa proyecta para 2025 un Ebitda entre 750 y 753 millones de euros, un incremento de hasta el 7,7%. La compañía atribuye esta mejora a la estrategia de operaciones corporativas y a un Capex de bajo riesgo y alta eficiencia.
Por último, Cirsa ha destacado que su cartera de operaciones corporativas presenta buenas oportunidades de crecimiento inorgánico (M&A), y prevé cerrar en los próximos meses acuerdos que reforzarán su expansión y valor para 2026, consolidando tanto su posición en el mercado como su capacidad de generar resultados sólidos y sostenibles.

















