Colliers, multinacional canadiense de servicios profesionales y gestión de inversiones, ha anunciado la adquisición de Ayesa Engineering por 600 millones de euros, en una operación que se prevé cerrar en el segundo trimestre de 2026, tras recibir la aprobación de las autoridades competentes.
La transacción consolida la división de ingeniería de Colliers, situándola entre las 30 mayores ingenierías del mundo.
Con esta compra, la compañía amplía su presencia a Europa, Latinoamérica, Oriente Medio y el sur de Asia, sumándose a sus mercados tradicionales en Estados Unidos, Canadá y Australia.
Actualmente, Colliers Engineering contará con operaciones en 23 países y cerca de 14.000 profesionales, fortaleciendo sus capacidades en transporte e infraestructuras, agua y medio ambiente, edificación y energía.
Ayesa Engineering, fundada en 1966 en Sevilla, emplea a más de 3.200 profesionales en 21 países.
Desde que AMCE tomó una participación mayoritaria, la compañía ha triplicado su tamaño y superado 312 millones de euros de facturación, gracias a un crecimiento orgánico y adquisiciones estratégicas.
El alcance de Ayesa Engineering
“Con la adquisición de Ayesa damos un nuevo paso clave en nuestra trayectoria de más de 30 años de creación de valor para nuestros accionistas”, ha declarado Jay Hennick, CEO global de Colliers.
“La operación amplía nuestra presencia global en ingeniería y gestión de proyectos, un segmento de alto crecimiento, y aporta mayores oportunidades para clientes y profesionales”, añadió.
El CEO de Ayesa, José Luis Manzanares, destacó que la integración con Colliers es “el socio natural para Ayesa, por su confianza en nuestra estrategia y en nuestro equipo, y por el respeto demostrado hacia nuestra historia en España y en Sevilla”.
Ayesa mantendrá su sede en Sevilla, su operativa y marca, garantizando la continuidad del equipo directivo y generando nuevas oportunidades de desarrollo profesional para sus empleados.
Rosalío Alonso, actual director de operaciones, asumirá la dirección general de Ayesa Engineering, mientras que la familia Manzanares culmina su ciclo de inversión iniciado en 1966.
Con esta operación, Colliers refuerza su posición como actor global de referencia en ingeniería, capaz de atender proyectos complejos en infraestructuras críticas, y abre nuevas oportunidades en mercados estratégicos y emergentes.

















