Los gigantes inmobiliarios Colonial y Société Foncière Lyonnaise (SFL) acaban de dar un paso clave en su integración. Los consejos de administración de ambas compañías han aprobado la fusión, con Colonial como sociedad absorbente y SFL como absorbida.
¿Qué significa esto?
SFL desaparece como entidad y todo su patrimonio pasa automáticamente a Colonial, que hereda sus activos, derechos y obligaciones.
Canje de acciones: los accionistas de SFL recibirán 13 acciones de Colonial por cada acción de SFL.
Opción de salida: los que no quieran seguir en el barco pueden vender sus acciones a 77,5 euros por título (con posible ajuste tras el dividendo de SFL).
¿Es un buen negocio para Colonial?
El acuerdo ha pasado por un análisis detallado, con Morgan Stanley avalando el precio como razonable para los accionistas de la empresa francesa. Por su parte, Rothschild & Co ha hecho lo mismo con el comité de consejeros independientes de SFL.
¿Qué falta para cerrar la fusión?
Luz verde de los accionistas en las juntas generales de ambas empresas.
Confirmación del regulador francés (Autorité des Marchés Financiers) de que la empresa no tiene que lanzar una oferta pública de exclusión sobre las acciones de SFL.
Últimos trámites corporativos.
Con esta jugada, Colonial refuerza su presencia en el mercado inmobiliario europeo, consolidando su estrategia de expansión. Ahora solo falta que los accionistas den el visto bueno.

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