Los analistas de Deutsche Bank han respaldado la decisión de Comcast de dividirse en dos compañías independientes, al tiempo que han elevado su recomendación sobre el valor desde ‘neutral’ a ‘comprar’, tras el anuncio de reestructuración del grupo.
En su análisis, el banco subraya el impacto estratégico de la operación. “La separación aporta una mayor flexibilidad estratégica… incluida la capacidad de llevar a cabo adquisiciones o combinaciones de negocios”, ha señalado el analista Bryan Kraft en un documento recogido por CNBC.
Deutsche Bank añade que la reorganización abre la puerta a un mayor aprovechamiento de oportunidades corporativas en el sector.
“Claramente, existe valor en la capacidad de aprovechar las oportunidades a medida que surgen (por ejemplo, el caso de Netflix a principios de este año), y la división de los negocios en dos empresas independientes constituye un paso importante para posicionar a Comcast de modo que pueda capitalizar dichas oportunidades en el futuro”, ha explicado Kraft.
¿Qué implica la posición de Deutsche Bank?
El respaldo de la entidad se produce después de que Comcast anunciara este lunes su intención de dividirse en dos compañías cotizadas mediante la escisión de NBCUniversal y Sky, una operación que el mercado recibió con fuertes subidas iniciales.
Tras el anuncio, las acciones del grupo llegaron a dispararse un 23% en el ‘premarket’ de Wall Street, aunque finalmente cerraron la sesión con un avance del 4,53%, reflejando el ajuste progresivo del entusiasmo inicial.
La operación contempla que Comcast mantenga una participación de hasta el 19,9% en NBCUniversal durante un máximo de un año después de completarse la escisión.
Posteriormente, la compañía prevé ir reduciendo esa posición de forma gradual.
Según la compañía, este movimiento busca optimizar la estructura de negocio y permitir una monetización más eficiente desde el punto de vista fiscal, alineando los intereses de los distintos activos del grupo.
Con esta decisión, el mercado interpreta que Comcast entra en una nueva fase estratégica, en la que la separación de activos pretende desbloquear valor y dotar a cada unidad de mayor autonomía operativa.
Deutsche Bank considera que este giro corporativo no solo mejora la flexibilidad del grupo, sino que también lo posiciona de forma más competitiva en un entorno audiovisual marcado por la consolidación y la presión de grandes plataformas globales.

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