Cox Asset México, filial de Cox Infrastructure Group, ha cerrado una emisión de capital híbrido por 800 millones de dólares, dirigida a inversores institucionales internacionales mediante el formato 144A/Reg S estadounidense.
La operación culmina una primera fase de fortalecimiento financiero iniciada tras la adquisición de Iberdrola México en abril. En menos de cinco meses, Cox ha refinanciado el préstamo puente de 2.650 millones de dólares utilizado para la compra y ha acudido dos veces a los mercados internacionales de capitales.
La emisión recibió una demanda superior a 2.500 millones de dólares, más de tres veces el importe colocado, con la participación de unos 125 inversores institucionales de Estados Unidos, Reino Unido, Europa y Asia.
El instrumento, de carácter perpetuo y subordinado, tendrá un cupón inicial anual del 8,75% y contará con una primera opción de amortización para Cox a partir del 17 de septiembre de 2031.
¿Qué busca Cox?
Los fondos se destinarán principalmente a amortizar los 733 millones de dólares del préstamo a plazo utilizado para refinanciar la adquisición. El capital híbrido se contabilizará íntegramente como patrimonio bajo las NIIF.
Con la operación, el apalancamiento neto de Cox Asset México bajará de 4,3 veces a menos de 3 veces EBITDA, al tiempo que se eliminan amortizaciones de principal durante aproximadamente cinco años y se reduce el riesgo de refinanciación.
“La sólida y diversificada respuesta del mercado confirma de nuevo la confianza de los inversores en Cox Asset México y nuestra capacidad para acceder de forma recurrente a los principales mercados internacionales de capitales”, señaló Nacho Moreno, CEO y consejero ejecutivo de Cox Infrastructure Group.
Fitch mantiene una calificación BBB-, mientras Moody’s asigna Ba1. La compañía busca alcanzar el grado de inversión con ambas agencias en 2028, apoyada también por una futura ampliación de capital de al menos 350 millones de dólares.

















