La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) ha concedido a Criptan la licencia MiCA, un sello regulatorio que abre la puerta a operar en toda la Unión Europea y que marca un antes y un después en la consolidación del sector.
La autorización no es un simple trámite: supone acreditar solvencia, transparencia y controles estrictos contra el blanqueo de capitales, requisitos que están redefiniendo el mapa competitivo.
Para Criptan, fundada en 2018, es además el salto definitivo desde el mercado local a una dimensión paneuropea.
Con más de 100.000 clientes y más de 100 millones de euros bajo gestión, la compañía ha construido su propuesta sobre la compraventa, custodia y ahorro en criptoactivos.
Ahora, con el pasaporte europeo, podrá replicar ese modelo en los 27 Estados miembros bajo un marco común y regulado.
El trabajo de Criptan
El movimiento se produce en plena carrera contrarreloj. España fijó un periodo transitorio de 18 meses que concluye en julio, tras el cual las plataformas sin licencia deberán cesar su actividad.
Hasta ahora, apenas un puñado de compañías ha superado el proceso, lo que evidencia la dureza del nuevo filtro.
De hecho, en el sector ya se habla abiertamente de una “criba” que reducirá drásticamente el número de operadores.
De más de cien plataformas activas, solo unas pocas han logrado la autorización, anticipando una concentración del negocio en actores con mayor músculo financiero y capacidad de adaptación regulatoria.
En este contexto, Criptan no se detiene. La firma ha solicitado también licencia como entidad de servicios de pago ante el Banco de España, un paso necesario para integrar stablecoins y evolucionar hacia soluciones más cercanas a la banca digital.

GettyImagen