El ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, ha defendido que España debe mantener “una representación fuerte” en el Banco Central Europeo (BCE) cuando concluya el mandato del actual vicepresidente, Luis de Guindos, que expira esta primavera.
El Gobierno, ha explicado, afronta este relevo con una “visión de conjunto” que tenga en cuenta el equilibrio geográfico, político y de género.
En una entrevista en la Cadena SER, Cuerpo subrayó que “las decisiones que se tomen ya en este primer paso, con la selección del nuevo vicepresidente o vicepresidenta, tienen que hacerse con esa visión de conjunto”.
El proceso, añadió, se encuentra todavía en una fase inicial y España no ha presentado por ahora ningún nombre.
Aun así, el ministro insistió en la necesidad de que el país conserve peso en el BCE. “España es el cuarto accionista del banco, está liderando ahora mismo el crecimiento a nivel europeo y tiene que ocupar el espacio que le corresponde”, afirmó.
En este sentido, recalcó que “la presencia en el propio Consejo tiene que ser, como mínimo, el objetivo de España”.
Cuerpo también rechazó la idea de una Europa en retroceso frente a Estados Unidos o China y alertó contra “una narrativa que intenta hacer de menos a Europa”.
A su juicio, aunque el continente debe dar un paso adelante, “Europa no se está quedando tan atrás respecto a otras grandes economías” y cuenta con un proyecto con futuro.
Las proyecciones de Cuerpo
En clave económica, el ministro se mostró ambicioso con el nuevo ejercicio. “No, no, hay que ser ambiciosos, así que si puede ser mejor aún que un muy buen 2025, pues a por él”, señaló.
Recordó que la previsión de crecimiento para 2025 es del 2,9% y que España inicia 2026 creciendo en torno a un punto porcentual, al nivel del conjunto de la zona euro.
Sobre 2026, defendió que la estimación del 2,2% podría revisarse al alza. “La economía española ha dado sorpresas positivas continuadas”, indicó, atribuyendo este comportamiento a un cambio estructural ligado al plan de recuperación y a la transformación verde y digital.
Respecto a los fondos europeos, Cuerpo aseguró que han cumplido los objetivos y que “el máximo impacto de la ejecución de los fondos del plan se dará entre 2025 y 2026”, con un efecto superior a tres puntos del PIB.
También afirmó que el programa Next Generation ha sido “una solución genuinamente europea” y un ejemplo de aprovechamiento eficaz por parte de España.

















