El empresario checo Daniel Kretinsky, conocido en España por ser socio de Eroski en Caprabo, ha dado un nuevo paso estratégico en el sector del retail europeo al lanzar una opa amistosa para hacerse con el control del grupo francés Fnac Darty.
El anuncio ha tenido un impacto inmediato en el mercado: las acciones de la compañía suben cerca de un 17% en la Bolsa de París.
La oferta valora Fnac Darty en torno a 1.100 millones de euros. Kretinsky propone 36 euros por acción, lo que supone una prima del 19% respecto al cierre bursátil del pasado viernes.
La operación se articula a través del vehículo EP FR Holdco, participado en un 56% por el magnate checo y en un 44% por el fondo J&T Capital Partners.
Actualmente, Kretinsky ya controla un 28,5% del capital a través de VESA Equity Investment, filial de EP Group, lo que le convierte en el principal accionista privado.
La opa no fija umbrales mínimos más allá de superar el 50% del capital o de los derechos de voto, y no contempla ni exclusión de Bolsa ni un cambio de rumbo estratégico.
Los movimientos de Daniel Kretinsky
El consejo de administración de Fnac Darty ha recibido la propuesta de forma favorable. Según la compañía, el empresario ha trasladado su intención de mantener la sede en Francia, el actual equipo directivo y la política de dividendos.
“La implantación de este proyecto proporcionaría una oportunidad de liquidez a los accionistas que quieran”, señala el grupo en un comunicado.
Kretinsky ha subrayado su compromiso a largo plazo con la compañía: “Queremos consolidar nuestro compromiso convirtiéndonos en un accionista mayoritario a largo plazo”, afirmó, añadiendo que su objetivo es “asegurar el carácter francés del grupo”.
Una declaración relevante en un contexto de creciente presencia de capital extracomunitario en el comercio europeo.
Fnac Darty cerró el ejercicio 2025 con ingresos de 10.329,8 millones de euros, un avance del 0,7% en cifras comparables.
El beneficio operativo alcanzó los 203,1 millones, un 1,2% más, en un entorno que la propia compañía define como “particularmente difícil para el sector retail”, marcado por la presión sobre el consumo.

Daniel Kretínsky