Madrid afronta dos semanas de máxima actividad económica impulsada por dos grandes polos de atracción de visitantes: los diez conciertos de Bad Bunny en el estadio Riyadh Air Metropolitano y la futura visita del papa León XIV a España.
Entre ambos eventos, el impacto económico previsto supera ampliamente los 300 millones de euros.
La residencia del cantante puertorriqueño, que congregará a más de 600.000 asistentes entre el 30 de mayo y el 15 de junio, ya está disparando la actividad en la hostelería madrileña.
Según datos de The Fork, las reservas en restaurantes han aumentado hasta un 23% en las principales zonas de ocio de la capital coincidiendo con las fechas de los conciertos.
Hostelería Madrid calcula que el gasto medio de los asistentes oscilará entre 20 y 40 euros diarios en restauración rápida, lo que se traducirá en unos ingresos de entre 14 y 28 millones de euros para el sector.
La Asociación de Promotores Musicales eleva el impacto total de la residencia de Bad Bunny hasta una horquilla de entre 185 y 220 millones de euros.
Los barrios más beneficiados son Malasaña, Chueca y Tribunal, que concentran el 10% de las reservas, seguidos por Barrio de Las Letras, Atocha y Lavapiés. La cocina mediterránea lidera las preferencias de los visitantes y el 73% de las reservas corresponde a grupos de hasta cinco personas.
Los números de Madrid
A este efecto turístico y de consumo se suma la expectativa por la visita del papa León XIV, prevista del 6 al 12 de junio.
Un estudio elaborado por ObservaTUR y las consultoras ReiniziaT y Task ONE estima que el viaje papal podría generar entre 90 y 125 millones de euros.
Los autores del informe destacan además el “efecto escaparate” para España como destino internacional de turismo religioso, un segmento en el que el país ya figura entre los tres grandes referentes mundiales junto a Italia y Tierra Santa.

Ayuntamiento de Madrid