La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha decidido abrir una segunda fase de análisis sobre la adquisición de activos de Intersport por parte de Decathlon, tras identificar posibles riesgos para la competencia en el mercado de Tenerife.
Este paso implica que la autoridad de supervisión estudiará con mayor detalle el impacto de la operación, evaluando si la concentración podría reducir la competencia, afectar precios o limitar opciones para los consumidores en la región. La primera fase ya había señalado indicios que requerían un examen más exhaustivo, especialmente en zonas donde ambos operadores tienen presencia significativa.
Un mercado equilibrado
La decisión de Competencia subraya la importancia de garantizar un mercado equilibrado, donde las fusiones y adquisiciones no comprometan la diversidad de oferta ni la rivalidad entre marcas. Para Decathlon, esto representa un reto regulatorio que podría condicionar la ejecución final de la compra, mientras que Intersport observa de cerca el proceso para cumplir con todos los requerimientos legales y regulatorios.
En esta segunda fase, la CNMC podrá imponer medidas correctivas o incluso limitar la operación si detecta riesgos significativos, siguiendo su objetivo de proteger tanto a consumidores como a competidores del sector. La resolución final se espera tras un análisis más detallado de datos de ventas, presencia geográfica y efectos sobre precios y servicios en Tenerife.
La operación entre Decathlon e Intersport entra ahora en un proceso más riguroso, marcando un ejemplo de cómo las autoridades españolas vigilan que las fusiones y adquisiciones no afecten la competencia ni el bienestar del consumidor.

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