El 40% de los españoles estaría dispuesto a pagar más por experiencias vinculadas al cine, una tendencia que está convirtiendo el turismo cinematográfico en uno de los fenómenos que gana peso entre quienes buscan destino para sus vacaciones. Tours guiados, visitas a escenarios y otras experiencias relacionadas con películas y series forman parte de esta nueva demanda.
El informe ‘España de película: tendencias del turismo cinematográfico’, elaborado por The Travelling Set, refleja el atractivo de este tipo de viajes y el potencial de las localizaciones audiovisuales para generar actividad turística más allá del periodo de rodaje.
España parte además de una posición destacada por la diversidad de sus paisajes. Asturias, León, País Vasco, Galicia y Madrid se han convertido en algunos de los principales escenarios de producciones estrenadas o previstas para 2026.
¿Qué tipo de cine mueve al turismo?
Entre los proyectos internacionales figura ‘Los juegos del hambre: Amanecer en la cosecha’, cuyo estreno está previsto para noviembre de 2026. La precuela ha elegido localizaciones del norte peninsular como el Parque Natural de Somiedo y Teverga, en Asturias, y el Parque Natural de Babia y Luna, en León.
La producción nacional también alimenta este fenómeno. ‘Kraken. El libro negro de las horas’ utilizó espacios del País Vasco y Madrid, mientras que la segunda temporada de ‘Clanes’, estrenada este año en Netflix, ha situado las Rías Baixas en el centro de su trama, con localizaciones en Cambados y la comarca do Salnés.
El fenómeno tampoco se limita a los estrenos recientes. El cementerio de Sad Hill, escenario del duelo final de ‘El bueno, el feo y el malo’, continúa funcionando como reclamo para los aficionados décadas después del estreno de la película.
Miguel Puertas, manager de la escuela audiovisual Treintaycinco mm y productor, destaca que «producciones como ‘Juego de Tronos’ han demostrado que una localización puede convertirse en un potente reclamo turístico durante décadas».
El productor explica que «ya no hablamos únicamente del impacto económico que genera un rodaje en hoteles, restaurantes o proveedores locales», sino de «un fenómeno plenamente consolidado conocido como turismo cinematográfico».
La clave está también en la elección de los escenarios. Según Puertas, «una buena localización no consiste únicamente en encontrar un lugar bonito», sino en encontrar un espacio capaz de transformarse mediante el trabajo de dirección artística, fotografía y producción.
Así, las localizaciones dejan de ser un simple escenario para convertirse en parte de la experiencia turística. «Las localizaciones nunca son un simple fondo. Son una parte esencial de la narrativa y, en muchas ocasiones, un personaje más de la historia», concluye Puertas.