Las acciones de Digi recuperan terreno este viernes y vuelven a acercarse a su precio de salida, después de un estreno bursátil marcado por la volatilidad que terminó convirtiéndose en el peor debut en Bolsa desde el de Telepizza en 2016.
La operadora, con más de 10 millones de clientes en España, había generado una elevada expectación antes de su salida al mercado.
La oferta de 330 millones de euros registró órdenes de compra por alrededor de 1.300 millones, casi cuatro veces el importe máximo previsto, con la participación de más de 50 inversores institucionales y de la familia propietaria de Mayoral, que tomó un 6% del capital.
El primer cambio de Digi Spain se produjo a 6 euros por acción, un 7% por encima del precio de colocación. Sin embargo, la tendencia alcista duró apenas unas horas.
La cotización cambió de dirección y cerró la sesión con un retroceso del 8%, pese a las expectativas generadas por la fuerte sobredemanda registrada durante el proceso.
¿Por qué mejora Digi?
Especialistas reconocen que el comportamiento del valor no respondió a lo previsto. La recuperación de este viernes estaría impulsada, principalmente, por inversores que ya formaban parte del libro de órdenes inicial.
También apuntan a que la presión vendedora pudo verse favorecida por el peso otorgado a inversores de corto plazo, cuya salida aceleró el descenso de la cotización. En este contexto, también se cuestiona el papel desempeñado por Barclays, entidad encargada de la estabilización del valor.
A ello se suma la posibilidad de que Digi Rumanía coloque un 5% adicional del capital en uno o dos años, una vez finalice el periodo de restricción de venta de 180 días, un factor que añade incertidumbre sobre la evolución futura de la acción.