The Walt Disney Company cerró su segundo trimestre fiscal con un beneficio neto atribuido de 2.247 millones de dólares (1.910 millones de euros), lo que supone una caída del 31% respecto al mismo periodo del año anterior.
El retroceso se produce en un contexto de transición en la cúpula directiva, tras la salida de Robert Iger y la llegada de Josh D’Amaro como consejero delegado.
Pese a la caída del resultado neto, los ingresos del grupo crecieron un 6,5%, hasta 25.168 millones de dólares (21.382 millones de euros).
En paralelo, los gastos también aumentaron un 6,2%, hasta 21.379 millones de dólares (18.163 millones de euros), lo que explica la presión sobre la rentabilidad.
El beneficio por acción se redujo casi un 30%, hasta los 1,27 dólares, frente a los 1,81 dólares del mismo periodo del año anterior, reflejando el ajuste en márgenes en un trimestre de mayor coste operativo.
Por áreas de negocio, Disney mantuvo una evolución positiva en sus tres grandes divisiones. El segmento de entretenimiento creció un 10%, hasta 11.715 millones de dólares, mientras que el negocio deportivo avanzó un 2%, hasta 4.609 millones.
La división de experiencias, que incluye parques y productos asociados, aumentó un 7%, hasta 9.487 millones.
Las perspectivas de Disney
La compañía ha reiterado su previsión para el conjunto del ejercicio y mantiene el objetivo de elevar hasta un 16% el beneficio por acción.
También ha confirmado su intención de recomprar acciones por hasta 8.000 millones de dólares, equivalentes a 6.794 millones de euros.
Disney se apoya en su escala global y en la diversificación de negocios para sostener su estrategia de crecimiento, en un entorno que reconoce como altamente competitivo y sometido a cambios tecnológicos acelerados.
En ese contexto, la compañía ha reforzado su discurso sobre innovación tecnológica. El nuevo equipo directivo ha señalado la inteligencia artificial como una de las principales palancas de transformación, con aplicaciones en la creación de contenido, la monetización, la productividad interna, las experiencias de cliente y las operaciones corporativas.

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