Dominion ha cerrado los nueve primeros meses de 2025 con un beneficio atribuido de 6,1 millones de euros, lo que supone un descenso del 70% respecto al mismo periodo del año anterior, cuando la compañía registró 20,1 millones. El ajuste, aunque notable, se explica principalmente por un impacto contable de -16 millones de euros vinculado a la corrección valorativa de sus activos fotovoltaicos en República Dominicana, tras la desinversión completada el pasado julio.
Según ha detallado la empresa, este ajuste responde a la depreciación del dólar estadounidense, pero no implica salida de caja ni efecto operativo real, y ya había sido anticipado en los resultados del segundo trimestre. Dominion prevé que esta corrección siga reflejándose en sus cuentas hasta cierre de ejercicio.
El beneficio neto de Dominion
Si se excluye ese efecto extraordinario, el beneficio neto ajustado habría alcanzado los 22,1 millones de euros, lo que representa un crecimiento del 40% frente al mismo periodo de 2024.
La facturación de Dominion se situó en 800,1 millones de euros hasta septiembre, un 7% menos en términos nominales, pero con un incremento del 9% a tipo de cambio constante, un resultado que la compañía califica como “muy por encima de los objetivos” de su plan estratégico.
El Ebitda alcanzó los 106,5 millones de euros, un leve descenso del 1% interanual. Aunque con un crecimiento orgánico del 6%, una señal de fortaleza operativa pese a las desinversiones ejecutadas, que redujeron la facturación en más de 110 millones.
En conjunto, Dominion asegura haber mantenido márgenes históricamente elevados y una evolución sólida durante el ejercicio, al tiempo que avanza en la ejecución de su plan estratégico 2023-2026, enfocado en reforzar la recurrencia, eficiencia y simplicidad de su modelo de negocio en un entorno global todavía condicionado por la incertidumbre geopolítica y la volatilidad de las divisas.
