Línea Directa Aseguradora cerró 2025 con un beneficio neto de 85,7 millones de euros, lo que supone un crecimiento del 33,5% respecto al ejercicio anterior. Un resultado que no llega por casualidad: la compañía lleva tres años ajustando su modelo y ahora empieza a recoger frutos. Así lo subrayó su consejera delegada, Patricia Ayuela, al calificar el ejercicio como “excepcional” en crecimiento y rentabilidad, fruto de un nuevo rumbo estratégico.
En términos de negocio, el año fue de clara expansión. Las primas emitidas alcanzaron los 1.134 millones de euros, un 11,3% más, mientras que los ingresos por la actividad aseguradora se situaron en 1.076 millones, con un avance del 8,6%. El motor principal siguió siendo Autos, que aportó 924 millones en primas (+11,8%). A su lado, Hogar sumó 167,8 millones (+6,3%) y Salud alcanzó 38,8 millones (+14,7%), confirmando que la diversificación empieza a ganar peso real.
Una mejora no solo comercial
La mejora no fue solo comercial. El resultado técnico creció un 51,1% hasta los 77,4 millones, apoyado por un impacto positivo de las inversiones de 41,8 millones (+5,4%). Además, la compañía cerró el ejercicio con un ratio combinado del 92,6%, 2,1 puntos menos, gracias a una suscripción más prudente del riesgo y a la eficiencia operativa impulsada por la digitalización. Por ramos, Autos bajó a 92,8%, Hogar a 87,1% y Salud recortó 14,6 puntos, una señal de corrección tras un año exigente.
En clientes, el crecimiento también fue contundente: 3,73 millones de asegurados (+8,5%), con 290.400 altas netas, superando el objetivo marcado para el año. Con este desempeño, el consejo propondrá un dividendo complementario de 1,38 céntimos por acción, que eleva la retribución total de 2025 a 4,14 céntimos. Rentabilidad, escala y disciplina operativa: el tridente que explica un 2025 especialmente sólido.

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