l Banco Central Europeo (BCE) ha decidido este jueves mantener sin cambios los tipos de interés oficiales, cumpliendo con las previsiones de los mercados.
La institución presidida por Christine Lagarde mantiene así la tasa de depósito (DFR) en el 2%, la de refinanciación principal (MRO) en el 2,15% y la de préstamo marginal (MLF) en el 2,40%.
La decisión llega tras el fin del ciclo de flexibilización iniciado en 2023, que redujo el precio del dinero en 200 puntos básicos mediante ocho recortes consecutivos.
Desde junio, el BCE ha optado por una postura de espera prudente, vigilando la evolución de la economía y de la inflación antes de mover ficha nuevamente.
“El Consejo de Gobierno ha decidido mantener sin variación los tres tipos de interés oficiales del BCE. La inflación continúa en niveles próximos al objetivo del 2% a medio plazo y la evaluación de las perspectivas apenas ha variado. La economía ha seguido creciendo pese al difícil entorno internacional”, señaló el organismo en su comunicado.
El BCE destacó además la fortaleza del mercado laboral y la solidez de los balances privados como factores clave para sostener la actividad.
Sin embargo, advirtió de que las “perspectivas siguen siendo inciertas” debido a los conflictos comerciales y las tensiones geopolíticas.
El análisis del BCE
La institución reiteró su “determinación de estabilizar la inflación en el 2% a medio plazo”, insistiendo en que sus decisiones futuras serán dependientes de los datos y se tomarán “reunión a reunión”, sin comprometerse con una trayectoria concreta de tipos.
En paralelo, el BCE recordó que los programas de compra de activos (APP y PEPP) continúan reduciéndose de manera “mesurada y predecible”, tras la finalización de las reinversiones de los valores que van venciendo.
Sobre los precios, la inflación de la eurozona se situó en septiembre en el 2,2% interanual, dos décimas más que en agosto.
En la Unión Europea, la tasa fue del 2,6%, mientras que España registró un repunte al 3%.
Por países, los mayores incrementos se observaron en Rumanía (8,6%), Estonia (5,3%) y Croacia y Eslovaquia (4,6%), mientras que Chipre (0%) y Francia (1,1%) lideraron las menores subidas de precios.