El CEO de Puig, José Manuel Albesa, ha confirmado que la compañía mantiene abiertas las conversaciones para una posible fusión con la estadounidense Estée Lauder, aunque ha subrayado que “no hay un acuerdo todavía”.
Las declaraciones se han producido durante su intervención en el VII Foro Internacional Expansión, celebrado en Alcalá de Henares (Madrid), un encuentro centrado en los retos económicos y geopolíticos del nuevo contexto global.
Albesa ha explicado que la reciente separación de los roles de presidente ejecutivo y consejero delegado responde a la evolución natural de la compañía y a la voluntad de “aplicar las mejores prácticas de gobierno corporativo dentro del sector”, con el objetivo de preservar el propósito de Puig en una etapa de mayor escala internacional.
En este contexto, el directivo ha puesto el acento en la necesidad de reforzar la cultura interna de la empresa.
Ha defendido como prioritario mantener los valores de entrepreneurship, agilidad y creatividad, pero también avanzar hacia una organización más dinámica.
En sus palabras, considera clave impulsar “más agilidad, más audacia, más creatividad y, sobre todo, fomentar el espíritu emprendedor” dentro del grupo.
Los movimientos de Puig
El ejecutivo ha situado a Puig en una fase de consolidación estratégica, en la que la compañía se ha convertido en un actor relevante del sector tras registrar un crecimiento del 18% en los últimos cinco años.
Un avance que, según ha señalado, se produce en paralelo a un mercado en plena transformación estructural.
Puig se encuentra así en un momento de expansión internacional y redefinición del sector de la belleza, con el foco puesto en reforzar su posicionamiento global mientras mantiene abierta la puerta a posibles operaciones corporativas, aunque sin acuerdo cerrado en el caso de Estée Lauder.
Las conversaciones con la multinacional estadounidense siguen en curso, pero la compañía insiste en que no existe todavía un desenlace definitivo, lo que mantiene la operación en el terreno de la expectativa del mercado.
En paralelo, Albesa ha destacado la importancia de mantener la agilidad como eje del crecimiento y ha insistido en que el objetivo es consolidar un modelo empresarial capaz de adaptarse a un entorno cambiante.
El directivo ha enmarcado así la evolución de Puig en un proceso de transformación del sector, donde la escala, la innovación y la capacidad de adaptación se han convertido en factores determinantes para competir en el mercado global de la belleza.

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