El Corte Inglés acelera su transformación con un giro estratégico que refuerza el papel de las tiendas físicas como eje central de su modelo de negocio.
La compañía, liderada por su presidenta Cristina Álvarez, invertirá 650 millones de euros en el ejercicio 2026-2027 dentro de un plan que busca reposicionar la experiencia de compra en un entorno cada vez más dominado por el comercio online y la competencia de los grandes operadores low cost.
El grupo ha actualizado su hoja de ruta con una visión clara: convertir sus más de 90 centros comerciales en espacios de referencia donde la experiencia del cliente sea diferencial.
La inversión total prevista hasta 2030 alcanza los 3.000 millones de euros, destinados a la remodelación de tiendas, expansión de negocios y refuerzo logístico y tecnológico.
¿Cuál es el plan de El Corte Inglés?
En una carta dirigida a la plantilla, Cristina Álvarez subrayó el enfoque del nuevo plan: “El verdadero propósito de nuestra compañía está siempre en nuestros clientes. Ellos deben guiar nuestras decisiones. En ese camino, las tiendas tienen un papel esencial”.
El plan, diseñado inicialmente junto a McKinsey, se mantiene como base estratégica, aunque se intensifica en esta nueva fase.
El objetivo es integrar de forma más eficiente el canal físico y el digital, potenciando la omnicanalidad sin restar protagonismo a las tiendas.
Consolidar su crecimiento
El Corte Inglés destina 650 millones en 2026-2027 para reforzar su red de tiendas y su experiencia de compra. En un momento en el que la empresa busca consolidar su crecimiento tras mejorar sus resultados y su posición financiera.
En el primer semestre del ejercicio 2025-2026, el grupo registró ingresos de 7.032 millones de euros.
Estos números registran un crecimiento del 0,7%, mientras que el ebitda avanzó un 3,8% hasta 539 millones.
El beneficio neto recurrente creció un 13,8% y la deuda financiera se redujo hasta 1.738 millones.
La estrategia se apoya en este saneamiento del balance para impulsar nuevas inversiones sin tensionar la caja.
El foco estará en la modernización de centros, la expansión de categorías estratégicas y la digitalización de la logística. Con el objetivo de reforzar la competitividad frente a Amazon, Inditex y otros actores del comercio global.
El reto del grupo será convertir la inversión en tiendas en una ventaja competitiva real en la era digital, manteniendo la rentabilidad y evitando la pérdida de cuota en el canal online.