BBVA sufrió este jueves su mayor caída en Bolsa en ocho meses, con un recorte superior al 6% que eliminó unos 8.000 millones de euros de capitalización. La caída se produce después de la publicación de sus resultados de 2025, con un beneficio neto de 10.511 millones de euros, un incremento del 4,5% respecto al año anterior, cifras que estuvieron ligeramente por debajo del consenso en beneficio neto pero por encima en margen de intereses.
Los analistas destacan que, a pesar de los resultados sólidos y la excelente racha en Bolsa del 85% en los últimos 12 meses, la caída se explica principalmente por niveles de capital y solvencia por debajo de lo esperado. El ratio CET1 del banco bajó 72 puntos básicos hasta el 12,7%, frente a la expectativa del 12,9%, debido al crecimiento de los activos ponderados por riesgo.
Descenso con incremento del dividendo
Parte de este descenso se relaciona también con el incremento del dividendo, que subirá un 30% hasta 0,92 euros por acción, superior al consenso de 0,87 euros, lo que impacta directamente en los niveles de capital. Pese a esto, la rentabilidad sobre fondos propios (RoTE) se situó en el 19,3% en 2025, con previsión de cerca del 20% para 2026, por encima de la mayoría de competidores.
Los expertos apuntan además a la diversidad de resultados por mercados: positivos en España y México, pero negativos en Turquía y Argentina por mayores provisiones en el sector minorista. Citando a RBC y Morgan Stanley, aunque los resultados son atractivos, mucho de este desempeño ya está descontado en el precio de la acción, especialmente considerando que BBVA cotiza a más del doble de su valor contable por acción.
BBVA combina beneficios récord y solidez financiera, pero los inversores reaccionaron con ventas ante previsiones conservadoras y niveles de capital ligeramente por debajo de lo esperado, lo que provocó el fuerte ajuste en Bolsa.
