El Ejecutivo se prepara para dar en los próximos días el visto bueno definitivo a la adquisición de Hispasat por parte de Indra, una operación estratégica valorada en 725 millones de euros que reforzará el control público sobre las capacidades espaciales y militares de España. La autorización podría llegar en el Consejo de Ministros de esta semana, según fuentes del sector, en un contexto marcado por el impulso a la modernización de las Fuerzas Armadas.
La operación permitirá a Indra hacerse con cerca del 90% del operador de satélites, incluida su filial Hisdesat, especializada en servicios espaciales de uso militar. El respaldo gubernamental se da prácticamente por descontado, ya que el Estado es el principal accionista de Indra, con un 28% del capital a través de la SEPI, y la transacción ya ha superado los filtros de la CNMC y de los accionistas de la compañía.
Desde la empresa presidida por Ángel Escribano, el objetivo es integrar el negocio de Hispasat en las cuentas del grupo a partir del próximo ejercicio, consolidando a Indra como uno de los actores clave en el sector aeroespacial y de defensa en Europa.
Más músculo industrial y posibles movimientos corporativos
En paralelo, el consejo de administración de Indra ha avalado por unanimidad que una eventual fusión con Escribano Mechanical & Engineering (EM&E) encaja con la estrategia de crecimiento del grupo. Para analizar la operación, la compañía ha recurrido a consultoras especializadas como Oliver Wyman y Renaissance Strategic Advisors, lo que refuerza la lectura de que Indra explora nuevas alianzas industriales para ganar tamaño y competitividad.
Contratos clave para alcanzar el 2% del PIB en Defensa
La otra gran carpeta que el Gobierno quiere cerrar antes de que termine el año es la firma de las órdenes de ejecución de los 31 programas de modernización militar, un paso imprescindible para certificar que España ha destinado en 2025 el 2% del PIB a seguridad y defensa, tal y como exige la OTAN.
Para ello, el Ejecutivo ha aprobado 14.224 millones de euros en préstamos al 0%, destinados a prefinanciar estos programas. Indra, Airbus y Navantia concentrarán la mayor parte de los contratos como contratistas principales, aunque también participarán empresas como Urovesa y Santa Bárbara Sistemas.
Indra lidera el reparto con 7.944 millones de euros en financiación pública, en proyectos que abarcan tierra, mar, espacio y ciberespacio. Airbus suma 4.030 millones, centrados en el ámbito aéreo, mientras que Navantia recibe 2.292 millones, ligados al sector naval. Urovesa y Santa Bárbara completan el mapa industrial con 132 y 176 millones, respectivamente.
Con estas decisiones, el Gobierno busca asegurar capacidades estratégicas nacionales, reforzar la industria de defensa y cumplir los compromisos internacionales, mientras Indra se consolida como el principal eje tecnológico y militar del nuevo ciclo inversor.

















