El Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas (ICAC) ha dado un giro relevante en el caso que ha rodeado a Grifols en los últimos meses.
El organismo ha solicitado el archivo de la investigación abierta sobre la auditoría realizada por KPMG, al no encontrar indicios de infracciones graves o muy graves en la revisión de las cuentas del grupo.
El expediente se abrió tras el informe publicado por Gotham City en enero de 2024, que cuestionaba la solvencia y la fiabilidad de las cuentas de Grifols, llegando incluso a sugerir que el valor de la compañía podía acercarse a cero.
A partir de ahí, la Comisión Nacional del Mercado de Valores exigió aclaraciones a la farmacéutica sobre distintos aspectos de su información financiera.
Sobre Grifols
La investigación del ICAC se ha centrado en las cuentas anuales de 2022 y 2023. Pero el organismo concluye que “la actuación de los auditores no evidencia posibles incumplimientos de las normas de auditoría”, despejando así las principales dudas sobre la labor de KPMG en ese periodo.
En su resolución, el regulador es contundente al señalar que “no resultan indicios acreditados de la existencia de infracciones graves o muy graves” de la Ley de Auditoría de Cuentas.
En consecuencia, propone el archivo definitivo del expediente abierto meses atrás.
El caso tuvo su origen en un entorno de máxima presión reputacional para Grifols. Tras el informe de Gotham, la compañía se vio obligada a revisar y reexpresar sus cuentas de 2023 al detectar la “incorrecta contabilización de dos operaciones”, lo que elevó la atención supervisora sobre sus estados financieros.
Fue precisamente esa situación la que llevó al ICAC a iniciar la investigación, al considerar entonces que sí existían indicios relevantes de posibles incumplimientos en la actividad auditora.
Sin embargo, tras el análisis completo de la documentación, el organismo ha descartado ahora cualquier irregularidad significativa.

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