Un total de 1.353 empresas cambiaron su sede social en España durante el primer trimestre de 2026, según el Estudio sobre cambios de domicilio de Informa D&B.
El dato supone un ligero descenso del 3% respecto al mismo periodo del año anterior, pero confirma una moderación en el ritmo de movimientos corporativos, aunque el fenómeno sigue manteniendo un peso significativo en el mapa empresarial español.
Las decisiones de traslado de sede siguen dibujando un mapa de ganadores y perdedores entre comunidades autónomas, con Madrid, Baleares y el País Vasco a la cabeza de los territorios con mayor saldo positivo en el arranque del año.
Madrid lidera la actividad, con 435 empresas que llegaron frente a 402 que salieron, mientras Baleares suma 25 compañías netas y el País Vasco añade 22.
También presentan saldo positivo Aragón, Galicia, Andalucía, Cantabria, Canarias, Comunidad Valenciana y Melilla, consolidando un bloque de atracción empresarial más diversificado.
En el lado contrario, Cataluña vuelve a registrar el peor comportamiento, con un saldo negativo de 50 sociedades, seguida por Murcia (-27) y Castilla-La Mancha (-24). Castilla y León, Navarra, Asturias, La Rioja, Ceuta y Extremadura también presentan cifras en negativo, aunque con menor intensidad.
Cataluña encadena el peor saldo acumulado entre 2025 y 2026, mientras Madrid refuerza su posición como principal polo de atracción empresarial en España. La comunidad catalana amplía así la brecha respecto a ejercicios anteriores, en los que ya se situaba en terreno negativo.
Empresas que se mueven
El análisis histórico muestra que tras el pico de movimientos en 2017 y 2018, el fenómeno se estabilizó, aunque sigue en niveles elevados respecto a la serie histórica. En el primer trimestre de 2026, el volumen se mantiene alto, pese al ajuste registrado.
Según Informa D&B, el ejercicio ha arrancado con cifras “ligeramente inferiores”, lo que apunta a una fase de estabilización, aunque los traslados siguen siendo relevantes en la estrategia de muchas compañías.
Madrid no solo lidera el número de movimientos, sino también el impacto económico asociado, con un saldo positivo de 668 millones de euros, impulsado en parte por operaciones relevantes como el traslado de Patentes Talgo SLU. Cataluña, por su parte, suma 287 millones, mientras la Comunidad Valenciana pierde 225 millones.
El reparto de sedes sociales continúa así configurando una geografía empresarial cada vez más competitiva, donde los flujos de compañías reflejan tanto decisiones fiscales como estratégicas en un entorno de creciente movilidad corporativa.






