El petróleo vuelve a los 107 dólares

Gasolina, petróleo

El mercado del petróleo comienza la semana con una nueva subida. El barril de Brent, referencia en Europa, avanzaba más de un 2,3% antes de la apertura de las Bolsas europeas y alcanzaba los 107 dólares, impulsado por el cierre temporal de un oleoducto estratégico en Arabia Saudí y el aumento de las tensiones en Oriente Próximo.

El crudo estadounidense también se mueve al alza. El West Texas Intermediate (WTI) subía más de un 2,4%, hasta los 102,5 dólares por barril, manteniéndose por encima de la barrera de los 100 dólares.

El nuevo repunte llega después de varias jornadas marcadas por una elevada volatilidad. El Brent vuelve así a situarse en máximos de los últimos cuatro meses, en un contexto donde cualquier interrupción en las rutas de suministro provoca una reacción inmediata en los precios.

Un oleoducto clave queda fuera de servicio

El origen de la subida está en el cierre preventivo del oleoducto Este-Oeste de Arabia Saudí. La infraestructura sufrió varios ataques durante la mañana del jueves en las regiones de Riad y Medina, perpetrados desde Irak, lo que llevó a las autoridades saudíes a interrumpir temporalmente su funcionamiento.

El oleoducto conecta los principales yacimientos del este del país con las instalaciones de exportación de Yanbu, situadas en la costa del mar Rojo. Con una longitud cercana a los 1.200 kilómetros, constituye una de las principales arterias energéticas de Arabia Saudí.

Su importancia ha aumentado desde el comienzo de la guerra entre Estados Unidos e Irán y las restricciones en el estrecho de Ormuz. Esta ruta marítima concentra una parte considerable del comercio mundial de petróleo y representa la salida natural para buena parte de la producción del golfo Pérsico.

Ante los problemas de navegación en Ormuz, Arabia Saudí había incrementado el uso del oleoducto Este-Oeste para trasladar el crudo por tierra hasta el mar Rojo. De esta manera, los cargamentos podían llegar a los mercados internacionales sin atravesar el estrecho.

Cinco millones de barriles diarios

La infraestructura permitía desviar alrededor de cinco millones de barriles diarios que normalmente habrían salido desde terminales ubicadas en el golfo Pérsico. Su capacidad máxima se sitúa incluso por encima, en torno a los siete millones de barriles diarios.

El cierre elimina temporalmente una de las principales alternativas al paso por Ormuz. Este doble riesgo —las dificultades en la ruta marítima y la interrupción del corredor terrestre— explica la reacción del mercado y la presión sobre el precio del crudo.

Arabia Saudí es uno de los mayores productores y exportadores de petróleo del mundo. Por este motivo, cualquier problema que afecte a sus instalaciones de extracción, transporte o exportación puede tener consecuencias inmediatas sobre la oferta internacional.

El oleoducto ya había sufrido incidentes durante los meses anteriores, pero su papel resulta ahora especialmente relevante. Con el tráfico por Ormuz condicionado por el conflicto, la conexión con Yanbu se había convertido en una pieza básica para mantener parte de las exportaciones saudíes.

Más tensión en las rutas marítimas

El cierre se produce después de un nuevo aumento de la tensión en Oriente Próximo. Durante el fin de semana se registraron nuevos ataques contra petroleros, elevando la preocupación por la seguridad del transporte marítimo.

A los problemas en Ormuz se suma la inestabilidad en el mar Rojo y en el estrecho de Bab el Mandeb, otra vía esencial para el comercio internacional. Estos pasos conectan algunos de los principales centros de producción energética con Europa, Asia y otros grandes mercados consumidores.

Cuando una ruta queda bloqueada o resulta peligrosa, las navieras se ven obligadas a modificar sus recorridos, asumir mayores costes de seguridad o aplazar determinados envíos. Todo ello acaba trasladándose al precio del transporte y, finalmente, al coste de la energía.

El conflicto entre Washington y Teherán también continúa acompañado por las sanciones estadounidenses contra la economía iraní, destinadas a limitar su acceso a los mercados internacionales y al sistema financiero global.

El suministro vuelve al centro

El cierre del oleoducto saudí llega en un momento especialmente delicado para el mercado. No se trata únicamente de una instalación dañada, sino de la principal alternativa de Arabia Saudí para exportar petróleo sin depender del estrecho de Ormuz.

La subida del Brent hasta los 107 dólares demuestra la sensibilidad del mercado ante cualquier amenaza sobre el suministro. También confirma que el precio del petróleo está cada vez más condicionado por la seguridad de las infraestructuras y de las rutas comerciales.

Con el WTI por encima de los 102 dólares y el Brent nuevamente en máximos de cuatro meses, el crudo vuelve a colocar la energía, la inflación y la estabilidad de Oriente Próximo en el centro de la agenda económica mundial.

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