El sector hotelero español ha cerrado el tercer trimestre de 2025 con cifras positivas en sus indicadores clave de rentabilidad y ocupación, según el Informe de mercado inmobiliario en Iberia Q3 de MVGM, compañía europea de referencia en Property Management. La ocupación ha subido 3,2 puntos porcentuales respecto al mismo periodo del año anterior, mientras que la Tarifa Media Diaria (ADR) creció un 9,12% y los ingresos por habitación disponible (RevPAR) aumentaron un 13,59%, consolidando la fortaleza del sector y la estabilidad de la demanda.
Estos resultados reflejan una recuperación sostenida del turismo urbano y vacacional, con mejoras tanto en destinos de ciudad como en enclaves costeros. La combinación de mayor flujo de visitantes, estabilidad de precios y optimización operativa ha permitido mantener márgenes sólidos y reforzar la rentabilidad en un entorno competitivo.
Un tercer trimestre muy fuerte para los hoteles
Mercedes Blanco, directora de Hoteles en MVGM España, destaca que “el tercer trimestre confirma la fortaleza del sector hotelero español y su capacidad para mantener el crecimiento en un entorno exigente”. Según Blanco, la mejora en la ocupación y la rentabilidad demuestra la resiliencia de la industria y la eficacia de la gestión operativa.
En Madrid, la ocupación alcanzó el 75,4%, impulsada por el turismo corporativo, los eventos internacionales y la fortaleza de la demanda interna, consolidando a la capital como uno de los principales destinos urbanos de referencia. Por su parte, las zonas de costa registraron un incremento de la ocupación hasta el 77,8%, destacando la recuperación del segmento vacacional y la estabilidad de la demanda extranjera.
El crecimiento simultáneo de la ADR y del RevPAR confirma que el sector sigue en una senda de expansión sólida y sostenible, apoyada en estrategias de digitalización, diversificación de la oferta y mejora de la experiencia del cliente.
Mercedes Blanco subraya que el reto ahora es mantener este impulso mediante la modernización de la oferta turística, la inversión estratégica en infraestructuras y servicios, y el fortalecimiento de la competitividad. Todo ello permitirá consolidar a España como referente internacional en turismo, generando valor económico y social a largo plazo.

















