El Tesoro Público español prevé captar entre 5.500 y 6.500 millones de euros en la subasta de bonos y obligaciones del Estado que celebrará este jueves, en su regreso a los mercados tras la última referencia de mayo y en un contexto de planificación estable de las necesidades de financiación.
La emisión incluirá bonos a 5 años con cupón del 2,60%, obligaciones a 7 años con cupón del 3% y un título a muy largo plazo con vencimiento residual de 24 años y 5 meses, con cupón del 1%.
El organismo dependiente del Ministerio de Economía mantiene su estrategia de combinar distintos tramos de vencimiento para sostener la liquidez y la estabilidad de la deuda pública.
En términos de rentabilidad, el mercado toma como referencia niveles del 2,923% para los bonos a 5 años, del 3,111% para las obligaciones a 7 años y del 3,732% para el vencimiento más largo, en una horquilla que refleja la actual normalización de los tipos en el entorno europeo.
La subasta se enmarca dentro de un esquema de financiación para 2026 que mantiene sin cambios las necesidades netas del Estado en 55.000 millones de euros, la misma cifra prevista para 2025.
De ese total, 50.000 millones se destinarán a instrumentos a medio y largo plazo, mientras que 5.000 millones se cubrirán con letras del Tesoro.
El plan del Tesoro Público
La política de emisiones del Tesoro refuerza el peso de la deuda a largo plazo como pilar central de su estrategia de financiación, en un contexto en el que el coste del dinero sigue siendo un factor determinante para los emisores soberanos europeos.
En términos brutos, las emisiones previstas para 2026 ascienden a 285.693 millones de euros, un 4,2% más que en 2025, debido principalmente al mayor volumen de amortizaciones.
Dentro de esa cifra, 176.935 millones corresponden a deuda a medio y largo plazo y 108.758 millones a letras del Tesoro.
El Tesoro ha logrado en los últimos ejercicios mantener una vida media de la deuda en torno a los ocho años, situándose en 7,93 años en 2025, su nivel más alto desde 2021.





