“Si alguien me hubiera dicho que esto iba a pasar, habría pensado: ¡Qué locura!”, ha reconocido Elon Musk al dar comienzo a la sesión de este viernes en el Nasdaq con motivo del debut bursátil de SpaceX, en una de las operaciones más relevantes de la historia de los mercados.
Elon Musk, fundador y consejero delegado de la compañía aeroespacial, ha recordado los inicios del proyecto “en un almacén”, en contraste con su posición actual como protagonista de la mayor OPV de la historia.
SpaceX ha levantado 75.000 millones de dólares (64.953 millones de euros) y ha alcanzado una valoración de 1,77 billones de dólares (1,53 billones de euros) antes de empezar a cotizar.
¿La propuesta de Elon Musk?
El empresario ha señalado que el proyecto nació con “menos del 10% de posibilidades de éxito”, aunque ha defendido la importancia de apostar por iniciativas disruptivas incluso en escenarios adversos.
En su intervención, Musk ha subrayado el objetivo de largo plazo de la compañía. “Si no lo hacemos, si no hay una nueva empresa que se adentre en el espacio, nunca seremos una civilización verdaderamente espacial”, ha afirmado, en referencia a la ambición de impulsar la vida multiplanetaria y avanzar hacia un futuro inspirado en la ciencia ficción.
El fundador de SpaceX ha resumido el propósito de la compañía asegurando: “De eso se trata SpaceX: de sacar la ficción de la ciencia ficción y crear un futuro emocionante. Un futuro para todos”, justo antes de que comenzara la negociación de sus acciones en el Nasdaq.
¿Cuál el balance de SpaceX?
La operación se ha estructurado con un precio de 135 dólares por acción para un total de 555,5 millones de títulos, lo que permite una recaudación inicial de 75.000 millones de dólares.
En caso de ejercerse la opción de sobreasignación, el volumen total podría elevarse hasta 86.250 millones.
Con esta operación, SpaceX supera el récord de Saudi Aramco y se convierte en la mayor salida a bolsa de la historia, entrando además directamente en el grupo de las diez compañías cotizadas más grandes del mundo por capitalización.
Según la documentación remitida a la SEC, Musk controlará aproximadamente el 91,6% de las acciones Clase B y más del 82% del poder de voto, lo que convierte a la empresa en una “empresa controlada”.
La compañía también ha señalado que no tiene previsto repartir dividendos en el corto plazo, ya que priorizará la reinversión de beneficios para financiar su crecimiento futuro.

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