Enagás ha completado la compra del 31,5% del operador francés Teréga tras recibir la autorización de la Comisión Europea y el resto de permisos regulatorios necesarios.
La operación, valorada en 573 millones de euros, convierte al grupo español en el segundo mayor accionista de la compañía gala.
Con el cierre de la transacción, Enagás queda únicamente por detrás de Snam, que controla el 40,5% del capital de Teréga.
Por detrás se sitúan EDF Invest (Ouestgaz), con un 18%, y Crédit Agricole (Predica), con el 10%.
Teréga gestiona el sistema de transporte y almacenamiento de gas natural en el suroeste de Francia.
Opera cerca de 5.100 kilómetros de gasoductos y dos almacenamientos subterráneos, que representan aproximadamente el 16% de la red francesa de transporte de gas y el 27% de la capacidad nacional de almacenamiento.
Además, la infraestructura francesa mantiene conexión con la red de Enagás a través de las interconexiones internacionales de Irún y Larrau, reforzando el vínculo energético entre ambos países.
¿Cuál es la apuesta de Enagás?
La compañía española considera que la adquisición “encaja plenamente” con su Plan Estratégico y permitirá reforzar la seguridad de suministro tanto en España como en Francia.
Asimismo, sostiene que la operación es compatible con su programa de inversiones en hidrógeno renovable y contribuirá a mejorar sus perspectivas de crecimiento, así como a fortalecer su política de dividendos y su sostenibilidad a largo plazo.
Enagás también destaca que esta alianza favorecerá los objetivos de descarbonización y permitirá mantener la independencia de ambos operadores, en coordinación con los gobiernos y reguladores de los dos países.
La colaboración técnica entre ambas compañías se extenderá al desarrollo del corredor europeo de hidrógeno H2med, iniciativa que Enagás impulsa junto a Teréga, Natran, REN y OGE para reforzar la infraestructura energética del sur de Europa.






