España reafirma su intención de mantener una “representación significativa” en el Banco Central Europeo (BCE), en el marco de la sucesión de Christine Lagarde y otros puestos clave en el instituto emisor europeo.
Así lo señaló el ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.
Cuerpo subrayó que el país debe aspirar a ocupar puestos relevantes en organismos internacionales “tanto por cuota accionarial como por la importancia de la economía española en la eurozona”.
Respecto a la posibilidad de que Pablo Hernández de Cos, exgobernador del Banco de España, acceda a la presidencia del BCE, el ministro destacó que se trata de un “excelente profesional con una carrera más que contrastada”, con amplio reconocimiento entre sus pares.
Actualmente, Hernández de Cos ocupa el cargo de director general del Banco de Pagos Internacionales (BIS), desde donde ha consolidado una trayectoria sólida en el ámbito financiero internacional.
Negociaciones en el BCE
Su nombre ha cobrado relevancia tras un sondeo publicado este martes por el ‘Financial Times’, que le sitúa como favorito para dirigir el BCE según el 26% de los economistas consultados.
El sondeo coloca a Hernández de Cos por delante del exgobernador del Banco de Países Bajos, Klaas Knot, con un 24% de respaldo, y supera también al presidente del Bundesbank, Joachim Nagel, y a la miembro del Consejo de Gobierno del BCE, Isabel Schnabel, quienes obtuvieron el apoyo del 14% y 7% de los encuestados, respectivamente.
Cuerpo enfatizó que España cuenta con “candidatos excelentes” para ocupar o liderar organismos internacionales, subrayando que la decisión sobre la candidatura a la presidencia del BCE se tomará “en su momento”, evaluando tanto los puestos disponibles como las personas más idóneas para representarlos.
El Gobierno español busca así garantizar una participación influyente en la toma de decisiones del BCE, preservando los intereses del país en la eurozona y reforzando su papel en la política monetaria europea, especialmente en un momento en el que la sucesión de Lagarde marcará la dirección futura del banco central.

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