El Consejo de Ministros ha autorizado al Ministerio de Transportes a licitar dos contratos para la construcción de nuevos tramos de la Línea de Alta Velocidad (LAV) Burgos-Vitoria, con un valor estimado conjunto de 356,7 millones de euros (IVA no incluido).
Los tramos en cuestión son Variante Ferroviaria de Burgos-Valle de las Navas, de 16,7 kilómetros, por 131,55 millones de euros, y Manzanos-La Puebla de Arganzón, de 7 kilómetros, por 225,17 millones.
Estas actuaciones se suman al Pancorbo-Ameyugo, de 8,4 kilómetros, ya en construcción con una inversión de 391 millones de euros (IVA incluido).
El objetivo de estas obras es la construcción de la plataforma ferroviaria, incluyendo trazado y estructuras como túneles y viaductos, sobre las que posteriormente se instalarán las vías de doble ancho estándar, electrificación, señalización y sistemas de gestión de tráfico ferroviario.
Los retos de la LAV
Los trabajos presentan un reto de ingeniería, dado que se integrarán con la orografía de la zona mediante la construcción de trece viaductos, entre ellos el del río Zadorra, que será uno de los emblemas de la línea, con más de 1 kilómetro de longitud y 50 metros de altura, incluyendo un arco de hormigón de 222 metros.
El tramo Burgos-Valle de las Navas discurrirá íntegramente por la provincia de Burgos, atravesando los términos de Burgos, Rubena, Quintanapalla y Valle de las Navas, e incluirá seis viaductos, entre ellos los que cruzan el río Vena (643 metros) y el arroyo del Valle (444 metros).
Por su parte, el tramo Manzanos-La Puebla de Arganzón avanzará desde Álava hasta Burgos, en el Condado de Treviño, y contará con siete viaductos que suman más de 2,5 kilómetros de longitud.
Actualmente, el Pancorbo-Ameyugo, primer tramo adjudicado, avanza con 77% de su trazado compuesto por tres túneles y tres viaductos, integrándose en el entorno y sorteando la carretera N-1.
La LAV Burgos-Vitoria reforzará la conexión del País Vasco con la red de Alta Velocidad, acortando tiempos de viaje y mejorando la cohesión territorial.
