El grupo estadounidense Estée Lauder Companies ha dado un paso decisivo en su ofensiva corporativa al encargar a JPMorgan la estructuración de un paquete de financiación de hasta 5.000 millones de euros con el objetivo de lanzar una opa sobre la española Puig, según publica Expansión.
La operación, aún en fase de negociación, podría dar lugar a uno de los mayores grupos de belleza del mundo, integrando carteras de marcas de alto valor y fuerte posicionamiento internacional.
Una oferta mixta: efectivo y acciones
Según las conversaciones en curso, la propuesta de Estée Lauder incluiría una contraprestación combinada de efectivo y acciones, una fórmula habitual en grandes operaciones de este tipo. El componente en metálico podría situarse entre 3.000 y 3.500 millones de euros, en función del precio final de la oferta.
El resto de la transacción se articularía previsiblemente mediante un intercambio accionarial, especialmente entre las familias fundadoras de ambas compañías, que cuentan con estructuras de capital basadas en acciones con derechos de voto reforzados.
Este sistema permite a los Puig mantener cerca del 93% del control de voto en su empresa, mientras que la familia Lauder controla alrededor del 82% en Estée Lauder.
Reconfiguración del accionariado
De prosperar el acuerdo, la familia Puig pasaría a tener una participación relevante en el capital del grupo resultante, alineándose con los herederos de los fundadores de la firma estadounidense.
No obstante, la normativa obliga a ofrecer a los accionistas minoritarios de Puig la opción de recibir efectivo por sus acciones, lo que incrementa las necesidades de financiación de la operación.
Además, el eventual cambio de control implicaría la refinanciación de aproximadamente 1.500 millones de euros de deuda de la compañía española.
Apoyo bancario y estructura financiera
Aunque JPMorgan lidera la estructuración, Estée Lauder mantiene conversaciones con otros grandes bancos internacionales como Bank of America, BNP Paribas, Citi y MUFG, habituales en sus operaciones de financiación. También BBVA figura entre sus entidades financiadoras actuales.
Por su parte, los bancos vinculados a Puig podrían intentar participar en la financiación de la futura entidad combinada.
Alternativas sobre la mesa
Entre las opciones estudiadas para reducir el peso del efectivo, Estée Lauder llegó a plantear una salida a Bolsa en España, lo que permitiría ofrecer acciones cotizadas localmente a los accionistas de Puig. Sin embargo, esta vía parece haber quedado descartada por el momento.
El plan, si se completa la opa, es que la nueva compañía cotice tanto en Bolsas y Mercados Españoles como en la New York Stock Exchange, lo que requeriría cambios regulatorios actualmente en tramitación por el Gobierno español.
Negociaciones en fase avanzada
Pese a ciertos desacuerdos recientes, las negociaciones entre ambas compañías continúan y podrían cerrarse en las próximas semanas. De materializarse, la operación supondría un movimiento estratégico de gran calado en el sector global de la belleza, reforzando la consolidación de la industria y elevando la competencia entre los grandes grupos internacionales.

Estée Lauder