La multinacional estadounidense Estée Lauder Companies ha dado un paso más en sus negociaciones con Puig al ofrecer a su presidente ejecutivo, Marc Puig, la copresidencia del futuro grupo resultante junto a William P. Lauder, según publica Expansión.
La propuesta se enmarca en las conversaciones para una posible fusión estratégica entre ambas compañías, que daría lugar a uno de los mayores grupos de belleza prémium a nivel global. No obstante, las negociaciones siguen abiertas y aún no existe un acuerdo definitivo.
Una opa en estudio con prima sobre el mercado
Como parte de la operación, Estée Lauder Companies estudia lanzar una oferta pública de adquisición (OPA) sobre el 100% de las acciones clase B de Puig, con un precio estimado de entre 18 y 19 euros por título.
Fuentes cercanas a la operación sitúan la oferta en torno a los 18,5–18,7 euros, lo que implicaría una prima significativa respecto a los precios previos a la filtración de las negociaciones.
La contraprestación sería mixta, combinando efectivo y acciones, un esquema habitual en grandes operaciones corporativas internacionales.
Gobernanza compartida y control familiar
El diseño del futuro grupo contempla una estructura de poder compartida, con Marc Puig y William P. Lauder como copresidentes del consejo. Ambas compañías mantienen sistemas accionariales que permiten a sus familias fundadoras conservar el control mediante acciones con derechos de voto reforzados.
En este contexto, se prevé que la operación incluya un intercambio de acciones especiales, lo que permitiría a la familia Puig convertirse en un accionista relevante dentro del grupo estadounidense.
Impacto financiero y papel de JPMorgan Chase
Uno de los aspectos clave es la estructura financiera de la operación. La legislación obliga a garantizar el pago en efectivo a los accionistas minoritarios, lo que podría suponer un desembolso cercano a 3.250 millones de euros si todos optaran por esta vía.
Para ello, Estée Lauder Companies ha encargado a JPMorgan Chase la estructuración y aseguramiento financiero de la transacción.
El canje de acciones, por su parte, variaría en función de la cotización bursátil. Con precios recientes, se estima un intercambio de aproximadamente 0,28 acciones de Estée Lauder por cada acción de Puig, aunque esta cifra podría cambiar en función del momento en que se formalice la oferta.
Un gigante global en el horizonte
De materializarse, la operación daría lugar a un grupo con marcas icónicas como Estée Lauder, Clinique o M·A·C, junto a enseñas de Puig como Carolina Herrera, Rabanne o Jean Paul Gaultier, consolidando un líder mundial en el segmento de alta gama.
Sin embargo, persisten incertidumbres en aspectos financieros y de gobernanza, lo que mantiene en el aire una operación que podría redefinir el mapa global del sector de la belleza.

Marc Puig