Estée Lauder empieza a ver la luz después de varios ejercicios especialmente complicados. El gigante estadounidense de la cosmética cerró su ejercicio fiscal 2026 con un beneficio neto de 182 millones de dólares —unos 156 millones de euros—, dejando atrás las pérdidas superiores a los 1.000 millones de dólares registradas un año antes. El mercado ha recibido las cuentas con optimismo y sus acciones llegaron a subir alrededor de un 7% antes de la apertura de Wall Street.
La recuperación llega acompañada de una mejora del negocio. Los ingresos alcanzaron los 15.049 millones de dólares —cerca de 12.967 millones de euros—, un 5% más que el ejercicio anterior y por encima de las expectativas del mercado. El beneficio operativo, por su parte, se situó en 780 millones de dólares, unos 672 millones de euros.
China vuelve a tirar del negocio
Uno de los grandes protagonistas del ejercicio ha sido China, un mercado fundamental para las compañías internacionales de lujo y belleza y que durante los últimos años había generado bastantes dolores de cabeza al sector.
Estée Lauder consiguió elevar allí su facturación un 12%, hasta los 3.058 millones de dólares, convirtiendo al gigante asiático en uno de los principales motores de su recuperación. La evolución encaja con la mejora que la compañía ya venía observando durante el ejercicio: en mayo señalaba que estaba ganando cuota en el mercado chino de belleza de prestigio.
El crecimiento también llegó al resto de regiones. En América, los ingresos avanzaron un 1%, hasta los 4.463 millones de dólares, mientras que la región formada por Europa, Reino Unido, África y Oriente Próximo creció un 6%, hasta los 3.794 millones. En Asia-Pacífico, la facturación aumentó otro 4%, alcanzando los 3.746 millones de dólares.
El mapa deja una fotografía bastante clara: la recuperación ya no depende exclusivamente de un mercado concreto, aunque China está avanzando bastante más rápido que América, una región donde Estée Lauder todavía tiene margen para recuperar terreno.
Los perfumes se convierten en la joya de la corona
Por categorías, las fragancias fueron el negocio que más creció durante el ejercicio, con un aumento de las ventas del 12%, hasta los 2.779 millones de dólares.
El cuidado de la piel, que continúa siendo la división más grande de la compañía, facturó 7.338 millones de dólares, un 5% más, mientras que el maquillaje avanzó un 2%, hasta los 4.267 millones. El cuidado del cabello se mantuvo prácticamente plano, con unos ingresos de 565 millones.
El comportamiento de las fragancias es especialmente relevante porque Estée Lauder controla algunas de las marcas más reconocidas del segmento premium, entre ellas Jo Malone London, Le Labo, Tom Ford Beauty, Kilian Paris o Editions de Parfums Frédéric Malle.
Una transformación que empieza a notarse
Detrás de las cifras está Beauty Reimagined, la estrategia con la que Estée Lauder pretende recuperar crecimiento, mejorar márgenes y adaptar su estructura a los cambios que está viviendo el mercado mundial de la belleza.
El grupo lleva meses inmerso en una profunda reorganización. En mayo elevó hasta entre 9.000 y 10.000 puestos la reducción neta de plantilla prevista dentro de su programa de reestructuración, al tiempo que aumentó hasta entre 1.000 y 1.200 millones de dólares los ahorros brutos anuales que espera conseguir una vez completado el proceso.
Su consejero delegado, Stéphane de La Faverie, considera que los resultados demuestran que la estrategia empieza a funcionar. La compañía cerró el ejercicio con un crecimiento orgánico de las ventas del 3% y consiguió ampliar su margen operativo por primera vez en varios años.
No todo está resuelto. El cuarto trimestre terminó todavía con pérdidas de 116 millones de dólares, aunque supone una mejora respecto al año anterior. Lo positivo es que los ingresos de esos últimos tres meses aumentaron un 6%, hasta los 3.627 millones de dólares, mostrando una aceleración al cierre del ejercicio.
2027, el año para confirmar la remontada
Después de recuperar el crecimiento, el siguiente objetivo será demostrar que la mejora puede mantenerse. Estée Lauder ya había adelantado que para su ejercicio fiscal 2027 espera acelerar las ventas orgánicas y seguir ampliando el margen operativo ajustado, con especial atención a recuperar impulso en Norteamérica.
La compañía llega a esta nueva etapa después de meses de movimientos estratégicos. Entre marzo y mayo mantuvo incluso conversaciones con Puig para estudiar una posible fusión, aunque finalmente las negociaciones terminaron sin acuerdo.
La reacción de los inversores deja claro que el mercado empieza a comprar la historia de recuperación. Pasar de perder más de 1.000 millones de dólares a volver a beneficios, crecer en todas las grandes regiones y recuperar fuerza en China supone un cambio importante de tendencia.