La Bolsa está perdiendo terreno. Cada vez hay más empresas que prefieren salir del mercado y pasar a manos de fondos de private equity, donde operan con menos exposición pública. Y esto ya preocupa a los reguladores. El propio presidente de la CNMV lo ha reconocido: hay más compañías que abandonan la Bolsa que las que salen a cotizar.
Para intentar darle la vuelta a esta tendencia, la Unión Europea está moviendo ficha con nuevas medidas. La más importante es la llamada “listing act”, que busca facilitar que más empresas —especialmente pequeñas y medianas— vuelvan a los mercados cotizados.
Separar el pago por ejecución
Uno de los cambios clave afecta al análisis financiero. Desde la entrada de MiFID II en 2018, separar el pago por ejecución de órdenes y el de análisis (el famoso unbundling) redujo drásticamente la cobertura de muchas compañías pequeñas. ¿Resultado? menos informes, menos visibilidad… y menos interés inversor.
Ahora, Bruselas quiere corregir ese efecto. La nueva normativa permitirá que las empresas paguen por análisis sobre sí mismas, lo que abre la puerta a los llamados “análisis patrocinados”. Eso sí, con reglas claras: más transparencia, control por parte de ESMA y límites para evitar conflictos de interés.
Por ejemplo, estos contratos deberán durar al menos dos años, habrá controles sobre los pagos y los informes deberán identificar claramente si están financiados por la propia empresa. Si no cumplen, la CNMV podrá incluso suspender su difusión.
El objetivo es bastante directo: dar más visibilidad a las empresas pequeñas para facilitar su financiación, salidas a Bolsa o ampliaciones de capital.

CNMV