Fagor Arrasate ha dado un nuevo paso en su estrategia de crecimiento internacional con la adquisición del 20% de la alemana RoboHelix, una operación que busca ampliar su presencia en sectores menos expuestos a los ciclos industriales tradicionales.
La cooperativa guipuzcoana, integrada en el grupo Fagor, formalizó la compra el pasado 28 de mayo en Fráncfort.
El acuerdo incluye además la posibilidad de incrementar su participación en el futuro, superando el actual 20% del capital.
La entrada en RoboHelix permitirá a Fagor Arrasate diversificar su actividad más allá de mercados como la automoción, la línea blanca o la siderurgia, ámbitos especialmente sensibles a las desaceleraciones económicas.
La empresa alemana opera en sectores como agricultura, alimentación, minería, fertilizantes, industria química, petróleo y gas, además de construcción y tratamiento de aguas y residuos.
La operación también presenta un fuerte componente industrial. RoboHelix dispone de una tecnología patentada para automatizar la producción de hélices para tornillos, una capacidad que complementa la actividad de Fagor Arrasate como fabricante de bienes de equipo.
El éxito para Fagor
A cambio, la firma alemana podrá apoyarse en la red internacional de ventas y servicios de la cooperativa vasca.
La inversión se suma a otras adquisiciones realizadas en los últimos años por Fagor Arrasate, entre ellas Ribinerf, Savvy Data Systems y Primus Robotics. La compañía mantiene así su apuesta por el crecimiento inorgánico.
Según Juan Etxebarria, director de desarrollo de negocio, estas operaciones podrían contribuir a medio plazo a la creación de 60 empleos cualificados y a consolidar una facturación de 30 millones de euros.
El movimiento se produce en un momento de expansión para el grupo Fagor, que alcanzó una facturación de 1.735 millones de euros el pasado ejercicio.