Ferrovial ha arrancado 2026 con una evolución mixta en sus resultados. La compañía registró ventas de 2.098 millones de euros en el primer trimestre, lo que supone un incremento del 1,9% interanual, aunque su resultado operativo cayó un 60%, hasta los 197 millones de euros.
La caída del resultado se explica principalmente por un efecto contable: en 2025 la compañía contabilizó un ingreso extraordinario de 297 millones de euros que este año no se ha repetido. Si se eliminan estos impactos, la evolución del negocio es más positiva. En términos comparables, los ingresos crecieron un 10,2% y el Ebitda ajustado alcanzó los 321 millones, un 15% más.
La construcción sigue siendo el principal motor
Por divisiones, el negocio de Construcción sigue siendo el principal motor, con 1.625 millones de euros en ingresos, seguido de autopistas (336 millones) y energía (118 millones), este último con un fuerte crecimiento cercano al 60%. También destaca el avance del negocio concesional, donde los ingresos de autopistas en EE. UU. aumentaron gracias a subidas de tarifas, pese a un tráfico afectado por condiciones climatológicas adversas.
Uno de los puntos más relevantes es la cartera de pedidos de Construcción, que alcanzó un máximo histórico de 17.555 millones de euros, con un fuerte peso de Norteamérica (45%) y Europa del Este. Este dato refuerza la visibilidad futura del negocio.
En el área de aeropuertos, el proyecto de la New Terminal One del JFK de Nueva York continúa avanzando, con un 87% de ejecución y acuerdos con 30 aerolíneas, lo que consolida su papel como uno de los proyectos estratégicos del grupo.
A nivel financiero, Ferrovial mantiene una posición sólida, con 5.451 millones de euros de liquidez y una deuda neta negativa de 1.218 millones, lo que le otorga margen para seguir invirtiendo y creciendo.
Además, la compañía ha anunciado un dividendo flexible de 400 millones de euros, lo que supone un incremento del 75% respecto al año anterior, reforzando su política de retribución al accionista.
En conjunto, los resultados reflejan una tendencia clara: crecimiento operativo sólido en términos comparables, fuerte visibilidad futura y capacidad financiera, pese al impacto puntual de extraordinarios que distorsionan la comparativa anual.