El balance semestral de Fertiberia refleja un resultado complejo. La compañía registró unas pérdidas atribuidas de 11,4 millones de euros en los seis primeros meses de 2025, lo que supone multiplicar por más de cinco los números rojos del mismo periodo del año anterior. Pese a ello, el grupo insiste en que su estrategia a medio plazo le permitirá recuperar terreno.
Los ingresos netos alcanzaron los 510,4 millones de euros, con un incremento del 1% respecto a 2024, aunque los volúmenes vendidos cayeron un 19%. Este contraste muestra el giro hacia productos de mayor valor añadido, una apuesta que busca reforzar la rentabilidad en un mercado cada vez más competitivo.
En paralelo, Fertiberia subraya que su plan estratégico, denominado ‘Project One’, seguirá desplegando medidas de eficiencia para estabilizar las cuentas. La compañía anticipa una mejora “gradual” de los resultados, apoyada en el crecimiento de ventas y en la optimización de procesos.
El contexto global también ha marcado los resultados. Durante la primera mitad del año, los precios de fertilizantes como la urea y el nitrato amónico se mantuvieron muy por encima de los niveles de 2024, impulsados por la fuerte demanda internacional y por un marco de oferta restringida.
Un factor determinante ha sido la imposición por parte de la Unión Europea de aranceles a fertilizantes rusos y bielorrusos, con gravámenes que arrancan en 40 euros por tonelada y que se elevarán hasta más de 400 euros en los próximos tres años. Esta medida ha limitado las importaciones de bajo coste y favorecido la estabilidad de precios en Europa, mejorando los márgenes de las productoras locales.
En definitiva, aunque los resultados semestrales dejan números en rojo, Fertiberia refuerza su discurso de resiliencia y adaptación estratégica, confiando en que los próximos ejercicios marquen un punto de inflexión.

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