El movimiento accionarial en Naturgy vuelve a ganar intensidad con un nuevo ajuste en el pacto parasocial entre Corporación Financiera Alba y el fondo CVC.
Tras la reciente venta del 7% de GIP —participado por BlackRock— y la compra de un 2% adicional por parte de Criteria Caixa, el vehículo inversor de la familia March ha comunicado a la CNMV una modificación relevante en su posición dentro de la gasista.
Con el nuevo acuerdo, Alba mantiene los compromisos de gobernanza, pero pasa a controlar de forma directa su participación del 5,01% en Naturgy.
Hasta ahora, ese paquete se encontraba integrado en Rioja Bidco, una estructura compartida con CVC, que controla otro 13,80%. Según la firma, el cambio responde a la necesidad de contar con una mayor “flexibilidad” operativa.
Este ajuste permite a Corporación Financiera Alba disponer libremente de su participación, hasta ahora cautiva dentro del vehículo conjunto, y le otorga margen para comprar o vender acciones en el mercado.
Pese a ello, ambas partes subrayan que la modificación no altera el marco de colaboración.
“Alba y el Grupo Rioja han suscrito un nuevo acuerdo de socios que sustituirá al firmado en 2018”, explica la compañía, destacando que se mantienen la sindicación de voto, la representación en el consejo y el alineamiento en los principios de gobernanza.
La firma de los March detalla que su participación directa incluye un 4,78% indirecto que ya poseía a través de Rioja Luxembourg y un 0,23% adicional que mantenía de forma directa.
“La nueva estructura permite a ambos socios una mayor flexibilidad sin alterar la gobernanza ni los objetivos conjuntos”, añaden.
Cambios en Naturgy
El cambio llega en un contexto especialmente activo para el capital de Naturgy. La autoopa ejecutada hace meses permitió elevar el free float y facilitar el regreso a los índices MSCI.
Posteriormente, GIP vendió un 7,1% mediante una colocación acelerada a 24,75 euros por acción, por un total de 1.700 millones de euros.
A este movimiento se sumó la entrada de Criteria Caixa, que refuerza su posición como primer accionista.
En el mercado se especula ahora con nuevas desinversiones, tanto de Alba como de CVC, cuyo ciclo inversor iniciado en 2018 podría estar cerca de su final.
En paralelo, IFM, con una vocación más estable, podría aumentar su peso desde el 15% actual, mientras que la evolución del accionariado tendrá un impacto directo en la gobernanza de una compañía considerada estratégica, bajo la atenta mirada del regulador y del Gobierno.

















