Irlanda ha pasado en apenas siete años de ser una pequeña apuesta internacional de Bankinter a convertirse en uno de sus motores de crecimiento. La entidad ya supera los 230.000 clientes en el país y ha elevado su cartera de inversión hasta cerca de 5.200 millones de euros, un 24% más que hace un año. La comparación con 2019 es todavía más contundente: entonces gestionaba unos 400 millones y, desde su llegada, ha multiplicado por trece el volumen de créditos y préstamos.
La evolución confirma que la estrategia internacional de Bankinter empieza a ganar peso fuera de España. Y, en el caso irlandés, hay un producto que explica buena parte del salto: las hipotecas.
De 400 a 5.200 millones en siete años
Bankinter desembarcó en Irlanda en 2019 mediante la compra de Avantcard, posteriormente rebautizada como Avant Money. En aquel momento, la compañía estaba centrada principalmente en tarjetas y financiación al consumo y contaba con una cartera cercana a los 400 millones de euros.
Desde entonces, el crecimiento se ha acelerado hasta alcanzar los 5.200 millones de euros actuales, de los cuales más de 4.000 millones corresponden a préstamos para vivienda. Solo en los últimos doce meses, la cartera hipotecaria ha aumentado un 29%.
La financiación al consumo tampoco se queda atrás: supera ya los 1.000 millones de euros, después de crecer otro 8% interanual. En conjunto, Bankinter controla actualmente alrededor del 3,6% de todo el volumen de préstamos concedidos a las familias irlandesas. En hipotecas, su cuota sobre el saldo vivo ronda el 3,5%.
100 millones en depósitos en apenas seis meses
Después de conseguir en 2025 la licencia bancaria plena, la entidad inició una nueva fase destinada a construir en Irlanda un banco digital con una oferta mucho más completa.
El primer movimiento llegó en febrero de este año con el lanzamiento de depósitos bajo la marca Bankinter Irlanda. En apenas unos meses, el banco ha captado ya 100 millones de euros en depósitos. El siguiente paso será ampliar progresivamente el catálogo. La hoja de ruta contempla nuevos productos de ahorro, cuentas corrientes y posibles servicios de inversión y banca para empresas.
La estrategia tiene bastante lógica: Bankinter ya ha conseguido atraer a 230.000 clientes mediante crédito, tarjetas e hipotecas. Ahora quiere que esos usuarios utilicen la entidad para una parte cada vez mayor de su vida financiera.
Irlanda ya aporta 25 millones de beneficio
Bankinter obtuvo en Irlanda 25 millones de euros de beneficio antes de impuestos durante el primer semestre de 2026, un 19% más que en el mismo periodo del año anterior. Con ese avance, Irlanda se convirtió en la geografía con mayor ritmo de crecimiento del grupo.
El dato todavía representa una parte reducida frente al conjunto del banco, que ganó 605 millones de euros entre enero y junio, un 11,7% más, pero muestra que la expansión internacional empieza a generar resultados.
Además, la evolución irlandesa contrasta con lo ocurrido en España en algunas líneas de negocio. Mientras la producción hipotecaria creció un 29% en Irlanda, en España cayó un 34%, provocando que el conjunto del grupo registrara un descenso del 16%.
La consejera delegada de Bankinter, Gloria Ortiz, explicó entonces que esta diferencia responde a una cuestión de asignación del riesgo en función de la rentabilidad: el banco dirige el capital hacia aquellos mercados y operaciones donde encuentra mejores retornos.
Irlanda se convierte en el laboratorio internacional de Bankinter
Bankinter opera ya en España, Portugal e Irlanda, mantiene actividad en Luxemburgo y recientemente ha ampliado su presencia hacia Países Bajos mediante la adquisición de Lloyds Bank GmbH y su plataforma hipotecaria neerlandesa.
Pero Irlanda es probablemente el ejemplo más claro de cómo quiere crecer el grupo fuera de España: entrar en un segmento concreto, construir escala y después ampliar progresivamente el catálogo hasta convertirse en una entidad de servicio completo.
Los números resumen bien el recorrido: de 400 millones de euros en créditos en 2019 a casi 5.200 millones en 2026, más de 230.000 clientes, 4.000 millones en hipotecas y 100 millones captados ya en depósitos.
Bankinter todavía está lejos de los grandes bancos tradicionales irlandeses por tamaño, pero su crecimiento demuestra que ha encontrado espacio para competir. Siete años después de llegar al país comprando una financiera de consumo, Irlanda ya no es un experimento internacional para Bankinter: se está convirtiendo en una de las piezas con mayor potencial de crecimiento del grupo.















