BBVA ha completado el mayor programa de recompra de acciones de su historia al finalizar un plan extraordinario de 3.960 millones de euros, anunciado en diciembre de 2025. Apenas unos días después de concluir esta operación, la entidad iniciará una nueva recompra extraordinaria de 2.000 millones de euros, reafirmando su estrategia de retribución al accionista y la fortaleza de su posición de capital.
La sucesión de ambos programas convierte a BBVA en una de las entidades europeas más activas en este tipo de operaciones, utilizadas para devolver excedentes de capital a los accionistas y mejorar el beneficio por acción mediante la reducción del número de títulos en circulación.
Un programa récord para el banco
El tercer y último tramo del plan extraordinario concluyó este 3 de agosto, tras la adquisición de acciones por un importe de 1.460 millones de euros.
Entre el 6 de mayo y el 3 de agosto, BBVA adquirió aproximadamente 70,3 millones de acciones, equivalentes al 1,26% de su capital social, según la información remitida a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
Como ya había anunciado la entidad, estos títulos serán amortizados, reduciendo así el capital social y aumentando el peso relativo de las acciones que permanecen en circulación.
Seis programas de recompra en cinco años
Con la finalización de este plan, BBVA acumula seis programas de recompra de acciones ejecutados en los últimos años.
Tres de ellos han tenido carácter extraordinario:
- 3.160 millones de euros entre 2021 y 2022.
- 1.000 millones de euros en 2023.
- 3.960 millones de euros, ahora completado.
A estos se suman otros tres programas ordinarios vinculados a la remuneración anual del accionista, por importes de 422 millones, 781 millones y 993 millones de euros, correspondientes a los ejercicios de 2022, 2023 y 2024, respectivamente.
Esta política refleja la apuesta del banco por combinar el pago de dividendos con la recompra de acciones como mecanismo de creación de valor.
El capital, clave para mantener las recompras
La capacidad de BBVA para seguir ejecutando estos programas se apoya en una sólida posición financiera.
Al cierre del primer semestre, la entidad mantenía una ratio CET1 del 12,90%, por encima del objetivo interno del 12%, lo que le permite seguir financiando el crecimiento del negocio y, al mismo tiempo, devolver el exceso de capital a sus accionistas.
El banco ha reiterado que continuará distribuyendo el capital que exceda ese umbral, combinando su política ordinaria de remuneración con programas extraordinarios cuando las condiciones lo permitan.
Nuevo plan de 2.000 millones
Lejos de dar por concluida esta estrategia, BBVA iniciará el próximo 5 de agosto la ejecución del primer tramo, dotado con 1.000 millones de euros, de un nuevo programa extraordinario de recompra cuyo importe total ascenderá a 2.000 millones de euros.
La operación fue anunciada el pasado 30 de julio, apenas unos días antes de culminar el plan anterior, lo que pone de manifiesto la continuidad de la política de retorno al accionista impulsada por la entidad.
Una herramienta cada vez más habitual en la banca
Las recompras de acciones se han consolidado como una de las principales fórmulas de remuneración utilizadas por los grandes bancos europeos. Al reducir el número de acciones en circulación, aumentan el beneficio por acción y permiten mejorar la rentabilidad para los accionistas sin modificar necesariamente el dividendo en efectivo.
En el caso de BBVA, la finalización del mayor programa de recompra de su historia y el lanzamiento inmediato de otro por 2.000 millones de euros evidencian la confianza del grupo en su capacidad de generación de capital y en la solidez de su balance, en un momento en el que el sector financiero continúa beneficiándose de una elevada rentabilidad y de una posición de solvencia reforzada.






